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COMUNICADO – SOLIDARIDAD COMUNIDAD VENECIA

20 Nov

EL MOVIMIENTO POPULAR DE LIBERACIÓN

MPL

 

 Comunicado Venecia

 

 

 comunicado.pdf

 

El MPL como una organización política, revolucionaria, liberadora y humanista de nuevo tipo, que promueve y lucha por los principios fundamentales de los derechos humanos y la justicia social  de los salvadoreños.

CONDENA:

La ignominia perpetrada por el  Licenciado Héctor Alejandro Pleitez Mazzini, apoderado legal de las empresas: Industrias Agrícolas Venecia y Prusia, S.A de C.V.; al no dar una solución  para la legalización de sus lotes, a las 31 familias de la Comunidad Venecia,  que por más de 70 años han habitado el terreno que antes ocupó la mansión del Ex presidente de El Salvador, Jorge Meléndez, ubicado en Calle de Oro e intersección Calle Antigua a Tonacatepeque, a la altura de Unicentro del Municipio de Soyapango, atrás de Mega Selectos.   Al lanzar mediante tecnicismos jurídicos a 31 familias de la Comunidad Venecia,  que por más de 70 años han habitado el terreno que antes ocupó la mansión del Ex presidente de El Salvador, Jorge Meléndez.

LOS HECHOS:

Existen 31 familias que por arraigo se han mantenido durante siete décadas en la Comunidad Venecia, en el terreno que antes ocupó la mansión del Ex presidente de El Salvador, Jorge Meléndez; las cuales quieren permanecer en él, incluso algunos ya han fabricado sus casas de sistema mixto.

Esta negación, por parte del apoderado de la empresa, ha implicado que a esas familias las instituciones gubernamentales les nieguen la instalación de agua potable, servicios de alcantarillado y aguas negras entre otros de los servicios básicos.

La estrategia implementada por el apoderado empresarial, es ir vendiendo las tierras que rodean a la Comunidad Venecia e incomunicarlas, aislando la comunidad para luego mediante tecnicismos jurídicos, lanzar a las 31 familias de esa Comunidad.

 

Las familias, que conforman la Comunidad Venecia, han habitado el terreno en forma pacífica, y consecutiva de manera ininterrumpida por 70 años, sin que nadie haya reclamado derecho sobre este terreno, y ahora el apoderado de las citada empresa se cierra a una solución que ayude a que estas familias legalicen formalmente la tenencia de esos lotes, que por más de siete décadas han vivido en ellos y allí han visto crecer a sus hijos y familiares.

Anteriormente, la Comunidad Venecia inició en ese lugar una férrea lucha contra la depredación de árboles centenarios de las especies de conacaste, cedros y otros. La Comunidad puso la denuncia ante el Ministerio del Medios Ambiente y de la Alcaldía Municipal de Soyapango, pero como siempre estas instituciones no hicieron nada al respecto.

 

Cabe mencionar, que el  Licenciado Héctor Alejandro Pleitez Mazzini, actualmente es concejal de la Alcaldía Municipal de Soyapango presidida por ARENA y candidato a Alcalde por el mismo Partido para las próximas elecciones, por lo tanto el pretendido desalojo de la Comunidad Venecia así como la depredación del medio ambiente iniciada en dicho sector, la cual obedece a oscuros intereses monetarios; por lo que

LLAMAMOS:

Tanto a la Comunidad Venecia, como a los sectores aledaños a unir esfuerzos y propósitos construyendo un frente común para luchar contra estas injusticias que se siguen perpetrando en nuestras comunidades, ahora por el Licenciado Héctor Alejandro Pleitez Mazzini, apoderado legal de las empresas: Industrias Agrícolas Venecia y Prusia, S.A de C.V contra los sectores más desposeídos.

¡¡¡ TODOS A LUCHAR POR EL DERECHO A LA VIVIENDA PARA LA COMUNIDAD VENECIA, SOYAPANGO!!!

¡¡¡ TODOS EN CONTRA DE LA DEFORESTACIÓN EN LA COMUNIDAD VENECIA!!!

¡¡¡ POR LA LIBERACIÓN POPULAR Y SOCIAL HACIA EL SOCIALISMO!!!

MPL

San Salvador, El Salvador, Centroamérica, Noviembre de 2014.

 

Tomado de: https://ahoraelsalvador.wordpress.com/2014/11/20/comunicado-solidaridad-comunidad-venecia/

La geopolítica del cisma en Ucrania

24 Feb

 

 

Ucrania ha estado sufriendo un profundo cisma interno por algún tiempo ya. Éste amenaza con convertirse en una de esas feas guerras civiles que están ocurriendo en más y más países. Las fronteras de la Ucrania actual incluyen una grieta oriente-occidente que es lingüística, religiosa, económica y cultural, y cada bando es cercano a 50 por ciento del total.

El gobierno actual (que se supone dominado por la mitad oriental) es acusado de corrupción y autoritarismo por el otro bando en manifestaciones publicas. No hay duda de que esto es cierto, por lo menos en parte. Sin embargo, no queda claro que un gobierno dominado por la parte occidental pudiera ser menos corrupto o menos autoritario. En cualquier caso, el punto se propone internamente en términos geopolíticos: ¿debe Ucrania ser parte de la Unión Europea o tejer fuertes vínculos con Rusia?

Es, por tanto, quizá inesperado que YouTube muestre ahora una filmación donde la secretaria de Estado adjunto de Estados Unidos para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Victoria Nuland, discutiendo la estrategia política estadunidense sobre Ucrania vis-à-vis con el embajador de Estados Unidos. En esta cinta, la señora Nuland plantea el punto como una pugna geopolítica entre Estados Unidos y Europa (y más en particular Alemania). Es capturada en la diatriba al momento de decir: que se jodan los europeos –los europeos, no los rusos.

Antes de proceder con el análisis, ofrezcamos un poco de compasión hacia todas las personas importantes del momento. En años recientes ha habido mucha discusión acerca de la pérdida de privacidad en las comunicaciones. Pero esta discusión siempre ha estado relacionada con la gente común que es objeto del espionaje de los gobiernos, en particular la Agencia de Seguridad Nacional estadunidense (NSA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, parece que esta pérdida de privacidad ahora se extiende a gente como la señora Nuland. Hay mucha especulación acerca de quién intervino su conversación y quién la tornó viral en el YouTube. El punto es que la pobre señora Nuland ya no está a salvo al decir nada –o al menos nada que ella no quiera que el mundo entero sepa.

Echemos un vistazo a quién es Victoria Nuland. Ella es una superviviente de la clíque neoconservadora que rodeaba a George W. Bush, en cuyo gobierno ella servía. Su marido, Robert Kagan, es uno de los ideólogos mejor conocidos del grupo de neoconservadores. Es interesante entender qué está haciendo alguien como ella en una posición clave dentro del Departamento de Estado de la presidencia de Obama. Lo menos que él y el secretario de Estado John Kerry hubieran podido hacer era retirar a los neoconservadores de un papel así.

Ahora, recordemos cuál fue exactamente la línea neoconservadora en Europa durante los días de Bush. El entonces secretario de Estado, Donald Rumsfeld, fue famoso por decir de Francia y Alemania que eran la vieja Europa en contraste con lo que él consideraba la nueva Europa, es decir, países que compartían los puntos de vista de Rumsfeld entorno a la inminente invasión de Irak. Para Rumsfeld, la nueva Europa eran Gran Bretaña, especialmente, y Europa centro-oriental, los países que fueron alguna vez parte del bloque soviético. La señora Nuland parece tener esa misma percepción respecto de Europa.

Entonces déjenme proponerles que Ucrania es meramente una excusa conveniente o específica para una división geo-política mayor que no tiene nada que ver con su cisma interno. Lo que acosa a los Nulands de este mundo no es la absorción putativa de Ucrania por Rusia –una eventualidad con la que ella podría vivir. Lo que la acosa a ella y a quienes comparten sus puntos de vista es una alianza geopolítica de Alemania/Francia y Rusia. La pesadilla de un eje París-Berlín-Moscú ha amainado un poco desde su clímax en 2003, cuando los esfuerzos estadunidenses de hacer que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas respaldara la invasión de Irak de 2003 fueron frenados por Francia y Alemania.

La pesadilla amainó un poco, pero sigue acechando justo bajo la superficie, y por alguna buena razón. Una alianza así tiene mucho sentido geopolítico para Alemania/Francia y Rusia. Y en geopolítica, lo que tiene sentido es una restricción a la que no puede afectarle mucho insistir en diferencias ideológicas.

Las opciones geopolíticas pueden torcerse por parte de los individuos que ostenta el poder, pero la presión ejercida por los intereses nacionales de largo plazo permanece fuerte.

¿Por qué tiene sentido un eje París-Berlín-Moscú? Hay buenas razones. Una es el viraje de Estados Unidos hacia un Pacífico-centrismo, lo que remplaza su larga historia de Atlántico-centrismo. La pesadilla de Rusia, como la de Alemania, no es una guerra China-Estados Unidos, sino una alianza China-Estados Unidos (una que incluyera a Japón y a Corea también). La única manera que tiene Alemania de disminuir esta amenaza a su propia prosperidad y poder es una alianza con Rusia. Y su política hacia Ucrania muestra precisamente la prioridad que le otorga a resolver los asuntos europeos incluyendo a Rusia, en vez de excluirla.

En cuanto a Francia, Hollande ha estado intentando encantar a Estados Unidos actuando como si fuera parte de la nueva Europa. Pero desde 1945 el gaullismo ha sido la postura geopolítica básica de Francia. Presidentes supuestamente no gaulistas como Mitterrand y Sarkozy, de hecho han proseguido políticas gaulistas. Y Hollande descubrirá pronto que no tiene mucha opción, sino la de ser gaullista. El gaullismo no es izquierdismo, sino el entendimiento de que es Estados Unidos lo que amenaza el papel geopolítico de Francia, y que Francia tiene que defender sus intereses abriéndose a Rusia para contrabalancear el poder de Estados Unidos.

¿Quién ganar este juego? Eso sigue por verse. Pero Victoria Nuland se asemeja un poco al rey Canuto al ordenarle a los mares que amainen. Y los pobres ucranianos pueden descubrir que son forzados a coser sus heridas internas, les guste o no.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/02/22/index.php?section=opinion&article=022a1mun

Traducción: Ramón Vera Herrera

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181211

Evo Morales denuncia que EE.UU. planea un golpe de Estado en Venezuela Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/120239-evo-morales-venezuela-eeuu-bolivia

18 Feb

© AFP AIZAR RALDES NUNEZ

El presidente de Bolivia, Evo Morales, sostuvo que EE.UU. intenta un golpe de Estado en Venezuela, y envió un mensaje de apoyo a su homólogo venezolano Nicolás Maduro.

Según el mandatario boliviano, citado por TeleSur, Washington “usa a grupos de jóvenes venezolanos para desestabilizar” la situación en Venezuela y procura la intervención en ese país por parte de organismos internacionales.

“Cuando ya no pueden dominarnos políticamente, no solamente en América Latina, sino en otros países del mundo, financian violentos grupos terroristas y después tratan de justificar una intervención de cascos azules o de la OTAN. Esa es la nueva estrategia política intervencionista de EE.UU.“, comentó.

“Lo que pasó en 2008 aquí [en Bolivia] está pasando ahora en Venezuela. Aquí grupos violentos tomaron y quemaron oficinas, golpearon a policías y militares. Pero el pueblo se levantó y derrotó ese intento de golpe de Estado”, agregó.

“Hay un intento de golpe de Estado a las obras de Chávez” y ante esta situación, los pueblos antiimperialistas “tenemos la obligación de repudiar este intento de golpe que viene desde afuera, del imperio”, reiteró el mandatario.

Mientras exista el sistema capitalista “siempre estaremos en la lucha”, expresó Morales quien se mostró seguro en que la conciencia del pueblo de América Latina y el Caribe no se dejará someter a la voluntad de gobiernos como Estados Unidos, que siempre los consideró su patio trasero.

“Estamos preocupados, pero también ocupados expresando nuestra solidaridad al hermano pueblo y Gobierno de Venezuela“, finalizó.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/120239-evo-morales-venezuela-eeuu-bolivia

Expertos preconizaron un “rostro humano” para la ciudad del futuro

31 Ene

Por Luis Torres de la Llosa
París/AFP

La ciudad del futuro deberá centrarse en el ser humano en lugar de intereses dictados por el mercado que llevan a sociedades desequilibradas, advirtió este jueves un panel de expertos reunido en París de cara al Foro Urbano mundial de abril próximo en Medellín (Colombia).

Presidido por el sociólogo y filósofo francés Edgar Morin, autor del exitoso ensayo “La Vía”, el panel debatió el texto de una carta de Medellín que se presentará a la comunidad internacional en esa ciudad colombiana.

Unos 14.000 participantes de 160 países, incluyendo unos 30 jefes de Estado o Gobierno, confirmaron su participación en el Foro Mundial de Medellín, preludio a la cumbre de la ONU Hábitat III sobre vivienda y desarrollo prevista en 2016.

Durante los cinco días del foro del 5 al 11 de abril habrá además unos 236 eventos académicos y una asamblea mundial de jóvenes, entre otros.

“Las ciudades del futuro tendrán que ser humanizadas o no tendremos futuro”, dijo a la AFP el director académico del Foro Urbano Mundial, Gustavo López.

Según el responsable, en París se debatieron “las grandes ideas del momento que están orientando la visión de las grandes ciudades del mundo”.

“La idea fundamental es que las ciudades del futuro permitan una vida digna para todos y donde se fortalece las ideas de la equidad, inclusión y cohesión social”.

Participaron además en el debate Sabbah Aboussalam (Universidad de Rabat), Herve Marchal (Nancy 2), Michel Lussault (ENS-Lyon), Michel Agier (París-Este), Gerard Perreau-Bezouille (Francia) y Luciano Garrido (Roma).

“Hubo una lluvia de ideas, es gente que está pensando las ciudades y las reformas que hay que hacer en este siglo”, explicó López.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon presentó el año pasado un informe preliminar sobre la agenda mundial para el desarrollo y la nueva agenda mundial urbana para Hábitat III, una conferencia que se organiza cada 20 años.

Antes de la cita en Medellín el encuentro de expertos en París permitió explorar las principales ideas que se están discutiendo en términos de escenarios urbanos de futuro.

Según Gustavo López, se estima que el 70% de la humanidad va a estar en un ámbito urbano hacia 2050. Pero las ciudades del futuro “tienen que ser pensadas con la aceptación de que lo rural entrará en lo urbano”.

“No podemos pensar en las ciudades del futuro sin tener una idea clara de lo que hoy llamamos rural. Hoy se está dando un regreso de la gente urbana hacia el medio rural en todos los países desarrollados. Se está tomando un aire nuevo”, aseguró.

Los expertos destacaron además que también está cambiando la noción de vivienda. “En décadas pasadas, todo se armaba alrededor de construcciones de viviendas. Hoy lo que se busca es tener un hábitat social, que ofrezca todos los servicios integrales que permitan al ser humano y a la ciudades humanizarse”.

Otro aspecto destacado por los expertos y académicos fue las llamadas “sociedades del tiempo libre”. “El ser humano va a tener muchas horas libres y las ciudades no fueron creadas para sociedades con tiempo libre. Necesitamos más espacios públicos, donde la gente se encuentre, se reconozca y pueda crear una solidaridad más apropiada que hoy no tenemos, porque el mercado es el que nos guía y el mercado no nos da eso”, dijo López.

“La gran idea es quitarle el ser humano al mercado, –agregó– porque nos lo robó, y volver a centrar nuestras preocupaciones en él y no en nociones de competitividad que nos llevan a sociedades injustas y desequilibradas”.

¿Por qué Sudáfrica ama a Cuba?

16 Ene

Combatientes cubanos en Cuito Cuanavale, Angola, marzo de 1988.

Combatientes cubanos en Cuito Cuanavale, Angola, marzo de 1988.

Por Piero Gleijeses
The National Interest

Mientras los medios de comunicación estadounidenses se centraron recientemente en “el apretón de manos” entre el presidente Obama y Raúl Castro, vale la pena reflexionar por qué los organizadores del funeral de Nelson Mandela invitaron a Raúl Castro como uno de los seis líderes – de las noventa y un asistentes extranjeros- para hablar en la ceremonia. No sólo se le concedió a Raúl Castro ese honor, sino también recibió la más cálida presentación en la ceremonia:

“Ahora vamos a presentar a un líder que viene desde una pequeña isla, representante de una pequeña isla, de un pueblo que nos liberó, que luchó por nosotros… el pueblo de Cuba”, dijo el presidente del Congreso Nacional Africano (ANC ).

Tales palabras se hicieron eco de lo que el propio Mandela dijo cuando visitó a Cuba en 1991 :

“Hemos venido aquí conscientes de la gran deuda que hay con el pueblo de Cuba. ¿Qué otro país puede mostrar una historia de mayor desinterés que la que ha exhibido Cuba en sus relaciones con África?”

Hay muchos factores que llevaron a la desaparición del Apartheid.  El gobierno blanco sudafricano fue derrotado no sólo por el poder de Mandela, el valor del pueblo de Sudáfrica, o de la capacidad del movimiento mundial para imponer sanciones. También fue derribado por la derrota del ejército de Sudáfrica en Angola. Esto explica el protagonismo de Raúl Castro en el funeral: fueron las tropas cubanas las que humillaron al ejército sudafricano. En los años 1970 y 1980, Cuba cambió el curso de la historia en el sur de África a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos para evitarlo.

En octubre de 1975, los sudafricanos, alentados por el gobierno de Gerald Ford, invadieron a Angola para aplastar el Movimiento Popular por la Liberación de Angola ( MPLA), de izquierda. Ellos habrían tenido éxito si no hubiesen estado ahí 36 000 soldados cubanos en Angola.

En abril de 1976 los cubanos habían empujado a los sudafricanos fuera del territorio angolano.

Como señaló la CIA, Fidel Castro no había consultado a Moscú  la decisión de enviar a sus tropas (como se desprende de las tensas reuniones celebradas más tarde con la dirección soviética en la década de 1980). Los cubanos, confirmó Kissinger en sus memorias, habían enfrentado a los soviéticos con un hecho consumado. Fidel Castro comprendió que la victoria de Pretoria (alentados por Washington) habría reforzado las garras de la dominación blanca contra el pueblo de Sudáfrica. Fue un momento decisivo: Castro envió tropas a Angola por su compromiso con lo que él ha llamado “la más bella causa”, la lucha contra el Apartheid. Como Kissinger observó más tarde, Castro “era probablemente el más genuino líder revolucionario entonces en el poder”.

La ola desatada por la victoria cubana en Angola se apoderó de Sudáfrica. “África Negra está montando la cresta de una ola generada por el éxito de Cuba en Angola”, señaló World, un importante periódico de la Sudáfrica negra. “África Negra está probando el vino embriagador de la posibilidad de hacer realidad el sueño de la liberación total”. Mandela recordó más tarde que se enteró de la victoria cubana en Angola mientras estaba encarcelado en Robben Island:

“Yo estaba en la cárcel cuando me enteré de la ayuda masiva que las tropas internacionalistas cubanas estaban dando al pueblo de Angola… Nosotros en África estamos acostumbrados a ser víctimas de los países que quieren apoderarse de nuestro territorio o subvertir nuestra soberanía. En toda la historia de África es la única vez que un pueblo extranjero se ha levantado para defender a uno de nuestros países.”

Pretoria, sin embargo, no se había dado por vencido: incluso después de la retirada de los cubanos, esperaba derrocar al gobierno del MPLA de Angola. Las tropas cubanas permanecieron en Angola para protegerla de otra invasión sudafricana. Incluso la CIA admitió que eran “necesarias para preservar la independencia de Angola”. Además, los cubanos entrenaron a guerrilleros del ANC, así como a los rebeldes de la SWAPO, que luchaban por la independencia de Namibia contra los sudafricanos que la ocuparon ilegalmente.

De 1981 a 1987, los sudafricanos lanzaron por oleadas invasiones en el sur de Angola. La guerra estaba en un punto muerto, hasta noviembre de 1987, cuando Castro decidió expulsar a los sudafricanos fuera del país de una vez por todas. Su decisión fue provocada por el hecho de que el ejército sudafricano había acorralado las mejores unidades del ejército de Angola en una ciudad de la Angola meridional, Cuito Cuanavale. Y eso fue posible en cierta forma porque Washington se mecía en el escándalo Irán-Contra. Antes de estallar el escándalo Irán-Contra a fines de 1986, que debilita y distrae al gobierno de Reagan, los cubanos temían que Estados Unidos podría lanzar un ataque contra su patria. Por lo tanto, no estaban dispuestos a agotar sus reservasde armas. Pero el Irán-Contras limó los colmillos de Reagan, y liberó a Castro de la limitación de enviar mejores aviones de Cuba, pilotos y armas antiaéreas a Angola. Su estrategia era romper la ofensiva sudafricana contra Cuito Cuanavale en el sureste y luego atacar por el suroeste, “como un boxeador que con la mano izquierda golpea y con la derecha noquea”.

El 23 de marzo de 1988, los sudafricanos lanzaron su último ataque importante contra Cuito Cuanavale. Fue un fracaso absoluto. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos señaló: “La guerra en Angola ha tenido un giro dramático y – por lo que respecta a los sudafricanos- no deseado. ”

La mano izquierda de los cubanos había bloqueado el golpe de Sudáfrica, mientras que su mano derecha se estaba preparando para noquearlo: poderosas columnas cubanas avanzaban hacia la frontera de Namibia, empujando a los sudafricanos al repliegue. Los MIG- 23 cubanos comenzaron a volar sobre el norte de Namibia. Documentos de Estados Unidos y de Sudáfrica demuestran que los cubanos ganaron toda la franja superior de Angola. Los cubanos exigieron que Pretoria retirara incondicionalmente las tropas de Angola y permitiera elecciones supervisadas por la ONU en Namibia. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos advirtió que si Sudáfrica se negaba, los cubanos estaban en una posición de ventaja. Los sudafricanos reconocieron su dilema “para lanzar una ofensiva bien apoyada en Namibia”: Si se negaban a las demandas cubanas, corrían “el riesgo real de involucrarse en una guerra convencional a gran escala con los cubanos, cuyos resultados son potencialmente desastrosos”. La perspectiva del ejército sudafricano era sombría: “Debemos hacer todo lo posible para evitar una confrontación”.

Pretoria capituló. Aceptó las demandas de los cubanos y se retiró incondicionalmente de Angola y aceptó el acuerdo de las elecciones supervisadas de la ONU en Namibia, que ganó SWAPO.

La victoria cubana repercutió más allá de Namibia y de Angola. En palabras de Nelson Mandela, la victoria cubana “destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco … [e] inspiró a las masas en lucha de Sudáfrica… Cuito Cuanavale fue el punto de inflexión para la liberación de nuestro continente -y de mi pueblo – del flagelo del Apartheid” .

Piero Gleijeses es profesor de política exterior de Estados Unidos en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS), de la Universidad Johns Hopkins. Todas las citas del artículo anterior se han extraído de su último libro: Visiones de la Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África , 1976-1991 [ 8 ] , The University of North Carolina Press, 2013 .

(Publicado originalmente en The National Interest: http://nationalinterest.org/commentary/why-south-africa-loves-cuba-9705. Traducido por Cubadebate)

En el Día de la Ciencia cubana: ¿Una empresa estatal socialista de Alta Tecnología?

16 Ene

Biotecnología cubana

En ocasión del Día de la Ciencia cubana, Cubadebate publica un capítulo de un reciente libro del Dr. Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular de La Habana. Incluye ideas “de debate” que se insertan en las polémicas que hoy protagonizamos los cubanos sobre nuestro modelo económico.

La Ciencia, y las producciones de la Ciencia, deben ocupar algún día el primer lugar de la Economía Nacional…..” Fidel Castro, 199

I. Motivaciones: ¿Por qué este ensayo?

En los debates previos del 2012 y en los documentos fundacionales de la Organización Superior de Direccion Empresarial BIOCUBAFARMA emergió frecuentemente un término que hasta entonces habíamos utilizado poco: “La Empresa de Alta Tecnología   (EAT) ”, o más específicamente en nuestro contexto “La Empresa Estatal Socialista de Alta Tecnología”.

Es un concepto articulador: Captura una experiencia de tres décadas y a la vez proyecta estrategias para las tres décadas futuras (al menos).

En sus raíces (1981-2011) está la experiencia del surgimiento del sector de la Biotecnología en Cuba y la interpretación de  que ahí se originó, no solamente un conjunto de fármacos, vacunas y medios de diagnóstico novedosos, sino un nuevo tipo de organización científico-productiva (1) caracterizada por:

  • La integración de la investigación científica, el desarrollo de productos, el escalado productivo y la gestión comercial directa, en la misma organización
  • Las exportaciones a una gran diversidad de destinos (más de 50 países) y con diversidad también de modelos de negociación, incluyendo fábricas en el exterior y negociación de intangibles
  • La producción y exportación de productos novedosos, muchos de ellos emergidos de su propia investigación científica
  • La fuerza de trabajo de muy alta calificación
  • El bajo costo por peso en las exportaciones
  • La alta productividad del trabajo
  • La vinculación estrecha con el sistema de salud cubano
  • Un esquema de gestión económica diferente tanto del esquema presupuestado como del esquema empresarial clásico

En su proyección hacia las próximas décadas está la necesidad impostergable de  completar la trayectoria que comenzó la Revolución Cubana con la inversión de grandes recursos económicos en la formación de capital humano, y hacer que ese capital humano se revierta a su vez en crecimiento económico, a través de una economía exportadora y de alto valor agregado.

Cierto es que las empresas basadas en ciencia no las inventamos en Cuba. En los países hoy industrializados el impacto directo de la Ciencia en la producción comenzó por la química, los fármacos, la electrónica y las comunicaciones, inicialmente mediante laboratorios en las grandes industrias que financiaban la innovación; y se desplazó después a la computación y a la biotecnología, surgiendo en la segunda mitad del Siglo XX un nuevo tipo de empresa construida con capital de riesgo o incluso especulativo, diseñada para transformar un determinado descubrimiento científico o tecnológico en productos comercializables. En la macroeconomía, este tipo de empresa dio origen a un nuevo “mercado de valores”, el NASDAQ ( 2 ) alternativo a la clásica bolsa de valores de New York.

Pero también es cierto que la experiencia cubana es diferente: En un país sin un gran desarrollo industrial previo, partimos de una inversión masiva en la formación de capital humano y de un desarrollo científico financiado por el Estado para construir a partir de ahí capacidades de producción de alta tecnología, en empresas de propiedad estatal, que debían alcanzar la rentabilidad por su eficacia operacional, no por la especulación financiera.

El análisis de esa experiencia (que tenemos que hacer nosotros mismos) es un activo valioso en la coyuntura económica cubana actual, en que debemos defender las conquistas del Socialismo con las armas de la eficiencia económica y el crecimiento.

El hilo conductor del razonamiento debe irnos llevando a través de estas ideas:

  • Como establecen los Lineamientos de la Política Económica aprobados por el VI Congreso del Partido, la empresa estatal socialista es la forma principal de la economía nacional
  • La Empresa Estatal Socialista es el Socialismo. A través de ella es que se expresa la propiedad social sobre los medios de producción y la distribución del producto social según el trabajo. Su viabilidad es la viabilidad del Socialismo
  • Dada la estructura demográfica (y cultural) de nuestra población y la escasez de recursos naturales, nuestra empresa manufacturera tiene que ser de alto contenido tecnológico y generar productos de alto valor agregado
  • Dado el pequeño tamaño de nuestro país (y por tanto de nuestra demanda doméstica) esta empresa tecnológica, para ser rentable, tiene que ser exportadora
  • La respuesta a estos desafíos pasa por una muy estrecha vinculación entre la Ciencia y la Economía
  • El proceso no puede ser gradual. La dinámica de la economía mundial (y de las tecnologías) implica la necesidad de avanzar muy rápido, y de aceptar los riesgos de esa aceleración
  • Nuestro punto de partida es bueno: Tenemos el capital humano competente y motivado, la cohesión social construida por la Revolución y la adhesión mayoritaria del pueblo al proyecto social
  • El capital humano es condición necesaria, pero no es condición suficiente: ahora hay que construir el tipo de organización (microeconómico) y el contexto regulatorio (macroeconómico) que potencien la integración de la Ciencia con la Economía

Los éxitos sociales de la Revolución Cubana son enormes. No los discuten ni amigos ni enemigos.

Los cubanos hemos colocado un pequeño país del tercer mundo (agredido además por grandes potencias) entre los países de “Alto Desarrollo Humano” (3). Nuestras cifras de esperanza de vida y de escolarización están bien por encima de lo que sería esperable por la correlación con el Producto Interno Bruto de la economía. Y pudieran darse más y más datos de este tipo.

Esperanza de vida al nacer

Educación

Educación

Esperanza de vida al nacer

Pero ese desarrollo social, del que nos sentimos orgullosos y estamos dispuestos a defender, no se ha traducido proporcionalmente en crecimiento de la producción material y los servicios. Seguimos teniendo un PIB per cápita comparable al de países de escolaridad inferior, y por debajo de países con niveles de calificación similares a los nuestros (4). Esa es la tarea pendiente.

En esa tarea hay un nuevo “actor” con importantes responsabilidades: Es la Empresa Estatal Socialista de Alta Tecnología.

Esta empresa debe ser diferente (no significa necesariamente  “mejor”, sino “diferente”) y en consecuencia se gestiona de manera diferente en la microeconomía y debe regularse de manera diferente en la macroeconomía.

Sus interacciones con el mundo científico presupuestado, especialmente universitario, son su otro campo de especificidad.

Intentemos entonces extraer las intuiciones que nos pueda aportar la experiencia de estos años sobre cómo se debe dirigir y como se debe regular este tipo de empresa, y cómo articular la potenciación recíproca con la investigación científica académica y universitaria.

 II. Los desafíos económicos de las revoluciones sociales

Algunos elementos históricos son imprescindibles para entender el contexto de esta tarea, y sus precedentes.

Las grandes revoluciones socialistas del Siglo XX no se produjeron en los países industrialmente adelantados, como preveía Marx, sino en países económicamente atrasados: Rusia, China,  Cuba, VietNam. Ello obligó a poner en el primer plano de prioridades, además de la liberación social y la justicia distributiva que las motivó, una agenda de desarrollo económico acelerado. Sin ella el aporte de los revolucionarios se limitaría a “socializar la pobreza”, algo moralmente defendible, pero políticamente insostenible en el largo plazo. Así surgió históricamente la conexión entre la revolución social y la modernización.

Las revoluciones tampoco se produjeron simultáneamente en varios países. La agenda de desarrollo económico debió ser implementada en condiciones de aislamiento, y más aún, de hostilidad por parte de países con más recursos económicos.

Es en ese contexto que las revoluciones en el poder deben decidir los recursos y prioridades que asignan a la inversión social (educación, salud, seguridad social, vivienda, protección del empleo) y los que recursos que pueden disponer para el desarrollo de la infraestructura económica.

En el corto plazo, ambos tipos de objetivos entran en contradicción, más aguda mientras más limitados son los recursos.

Los primeros planes quinquenales de la Unión Soviética en los años 20s y 30s fueron intentos prometeicos de industrialización acelerada. Los “saltos económicos” que intentó China en los 50s fueron otro ensayo, implicando grandes costos sociales y humanos.

En Cuba con una historia diferente y  un enfoque diferente de la misma contradicción,  la defensa heroica de la equidad y las conquistas sociales en el periodo especial de los años 90 obligó a reducir la tasa de inversión a apenas un 10%.

En repetidas experiencias históricas en varios países, las aspiraciones de igualdad y de prosperidad han sido difíciles de reconciliar.

Pero en el mediano plazo puede haber un punto de inflexión después del cual la inversión pretérita en desarrollo social y equidad se convierte en una palanca de crecimiento económico. Y a partir de ahí la contradicción es superada, y el desarrollo social y el crecimiento económico se potencian uno al otro. Ese es el punto al que hay que llegar.

III. Propiedad Estatal y Justicia Social

Entre la equidad social y la eficiencia económica se crea con frecuencia otra contradicción, que establece un límite de igualdad a partir del cual se deteriora la productividad del trabajo.  El capitalismo la asume con cínico entusiasmo.  Reconoce la conveniencia del espectro del desempleo y la miseria como estímulos al trabajo.

Un profesor de economía de New York, que se cita como uno de los predilectos del presidente Ronald Reagan, escribía en 1981 que: “El rol de los ricos en una economía capitalista no es mantener ni estimular a las clases inferiores, sino invertir…..El incentivo de la pobreza es lo más necesario para que los pobres tengan éxito” (5).

La evolución del capitalismo neoliberal en los últimos años ilustra la implementación de ese concepto: De 1960 al año 2000 la relación de ingresos del 20% más rico al 20%   más pobre pasó de 30 a 78.

Los comunistas rechazamos esta idea. Y especialmente los comunistas cubanos, porque la aspiración de justicia social está en las raíces mismas de nuestra existencia como nación, nutridas con el pensamiento de José Martí y su convicción de que “conquistaremos toda la justicia”. También leímos de José de la Luz y Caballero que “La Justicia es el Sol del mundo Moral”.

La más reciente y dura experiencia de la crisis económica de los 90 que siguió a la desaparición del campo socialista europeo, tiene entre sus muchas enseñanzas  la solidez de la adhesión  mayoritaria  del pueblo cubano al proyecto socialista, a pesar de las penurias del momento. Entre la austeridad bien distribuida entre todos, y la opción de enriquecimiento de unos pocos a costa del resto, el pueblo cubano, mayoritariamente, escogió la justicia, y escogió bien.

Ahora nuestro crecimiento económico tiene que seguir garantizando y expandiendo las conquistas sociales. Y ahí aparece la pregunta de ¿Cómo lo hacemos? El desarrollo social necesita recursos, y estos recursos no van a salir solamente de los impuestos sobre la ganancia del sector no estatal.

Más aun, la idea de sostener la justicia social con los impuestos sobre la ganancia contiene una contradicción intrínseca: para colectar más impuestos necesitaríamos aceptar un sector de la población con muchas ganancias, lo que equivale a la expansión de las desigualdades.

El valor creado por las empresas estatales es la única garantía de la justicia social. Cierto es que podemos, y debemos, mantener dentro de la economía estatal una relación entre el aporte personal al trabajo y el ingreso personal (la consabida fórmula de “a cada cual según su trabajo”) pero esta sería siempre una relación menos rígida que la relación lineal entre ganancias e impuestos, y acomodaría un mayor margen de redistribución de la riqueza.

En niveles bajos de conciencia social y escaso desarrollo tecnológico es cierto que aparece una relación inversa entre la igualdad y el estímulo al trabajo; pero el desarrollo cultural y tecnológico puede superar esa aparente contradicción.

La intermediación entre la igualdad y la productividad viene dada por dos factores: la cultura (los valores) de un pueblo, y el marco regulatorio de su sistema económico.  Diferentes autores han defendido apasionadamente un extremo o el otro. La verdad es que entre ambos se establece también una relación inversa: mientras más valores de solidaridad y amor al trabajo estén enraizados en la cultura,  menos presión regulatoria necesitamos  y viceversa. No se puede llenar el vacío cultural con regulaciones y centralización, aunque ello sea el fruto de buenas intenciones. Varios experimentos socialistas en el mundo han chocado con esa limitante cultural. Para que el Socialismo sea viable se necesita una cultura en que el individuo halle motivación para el trabajo y la creatividad en su contribución a la calidad de vida colectiva, y en el aporte de su trabajo a largo plazo. Por eso el Socialismo es esencialmente un fruto de la cultura.

Los cubanos hemos avanzado en la construcción de esa cultura y ello es evidente en una porción mayoritaria de nuestra población, a pesar de las manchas que aparecen aquí o allá. Es otra de las lecciones del período especial, y es nuestra plataforma de despegue para lo que hay que hacer ahora.

IV.  La gestión de discontinuidades tecnológicas

La estrategia económica que implementemos tiene que apoyarse en ese potencial: capital humano y valores compartidos.

Una de sus direcciones estratégicas (no es la única, aunque si es el tema concreto de este articulo) debe ser la expansión de sectores de la economía con una alta productividad del trabajo y con potencial exportador, a partir de la interacción directa con la Ciencia y la Tecnología.

No se trata, en estos sectores, de lograr avances incrementales perfeccionando lo que tenemos: se trata de generar un cambio en la pendiente del crecimiento, una discontinuidad que no proviene de la extrapolación de las tendencias pasadas, aun de las buenas.  Para esto es que necesitamos las Empresas de Alta Tecnología.

Las discontinuidades económicas en cada momento concreto son raras, pero en el largo plazo de la historia son una regularidad.

El propio surgimiento de la economía industrial moderna fue una enorme discontinuidad de la lógica económica. Se suele reconocer que se basó en los “inventos industriales” (la máquina de vapor y otros), pero lo cierto es que se basó también en el comercio a larga distancia (a partir de los descubrimientos geográficos) que logró superganancias poniendo en contacto una oferta y una demanda que se ignoraban mutuamente. No fue producto del perfeccionamiento de la economía artesanal y la agricultura de subsistencia.

Más recientemente el petróleo catalizó la discontinuidad económica en otros países.

La inversión extranjera aprovechando mano de obra abundante y barata en Asia implementó también una discontinuidad, creando nuevos espacios de oferta y de demanda, en unos países con más éxitos que en otros.

La Economía del Conocimiento, que se fundamenta en la conexión directa del mundo científico con el empresarial, dibuja ahora una nueva oportunidad. Es la nuestra.

Y es la Empresa de Alta Tecnología quien está llamada a arbitrar entre la innovación y su valor económico.

En este caso (como en muchos otros ejemplos precedentes) las discontinuidades no se gestan en la extrapolación de las tendencias precedentes. Se gestan en la visión de los líderes.

Las decisiones de Fidel Castro al crear el Polo Científico de la Biotecnología, y luego la Universidad de las Ciencias Informáticas, son ejemplos muy cercanos de esto.

Ya a nivel de organizaciones de base, hay en las últimas décadas ejemplos concretos de esta “gestión de discontinuidades económicas”  que cambiaron la vida de las organizaciones. Veamos algunos:

  • La vacuna de la Meningitis BC convirtió a Cuba en 1989 en un país exportador de vacunas. De hecho propició el nacimiento de una nueva organización, el Instituto Finlay
  • El despegue exportador del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología no fue consecuencia de mejoras en la eficiencia de la producción del Interferón (que también hubo) sino de la entrada de productos novedosos como el Heberprot-P y la vacuna pentavalente.
  • El despegue exportador del Centro de Inmunología Molecular tampoco provino del perfeccionamiento de los procesos de los monoclonales murinos con que se comenzó, sino de un enfoque innovador en las negociaciones con Brasil, China, Canadá y otros países.
  • El incremento de la producción de varias plantas de genéricos fue otra discontinuidad, en este caso catalizada por el suministro vinculado a los programas de salud de América Latina en una estrategia de integración regional innovadora.

De hecho, el desarrollo del Polo Científico ha sido una “sucesión de discontinuidades”, implementada por organizaciones nuevas diseñadas para eso. El entorno de regulaciones especiales y muy alto nivel de atención que tuvo el Polo Científico en sus primeras dos décadas hizo posible capturar la oportunidad dada por esas discontinuidades.

Una organización de Investigación-Producción orientada a la exportación de productos novedosos requiere procesos internos de dirección que tengan en cuenta sus rasgos diferenciales con otras empresas de producción y servicios:

  • Contienen actividades de investigación científica y desarrollo de productos en una proporción mayor. Es un “costo fijo” que debe ser subsumido en el volumen de sus ganancias; y hay que resistir la tendencia a reducir este costo en periodos de limitación de ventas.
  • Estas actividades contienen incertidumbre: algunas funcionan y otra no. El sistema de dirección debe tener un mayor  margen de tolerancia al fracaso de proyectos. De lo contrario solamente se emprenden innovaciones incrementales menores.
  • Si bien la rentabilidad en el corto plazo depende, como en otras empresas, de la eficiencia de los procesos productivos y de la atención a los mercados; la rentabilidad en el mediano plazo depende de que aparezcan productos nuevos, que penetren en nichos de mercado nuevos, mediante negociaciones que, ellas también, contienen incertidumbre.
  • La productividad del trabajo no puede evaluarse solamente por la consabida fórmula del Valor Agregado Bruto (VAB) por trabajador. Esa es la productividad de hoy, pero la empresa tiene que evaluar también la eficacia de las acciones que garantizan la productividad de mañana, la “sostenibilidad de la productividad”. Estas son frecuentemente acciones de I+D o de desarrollo de los sistemas de calidad, que en la visión miope, reducen el VAB de hoy.  Son acciones que dependen más de la productividad del “trabajador del conocimiento” que de la productividad del trabajo manual (6 ).
  • La competitividad no se basa solamente en sus costos, sino principalmente en su “diferenciación de productos”.
  • La capacidad de planificación es limitada, entre otras cosas por el hecho de que la demanda a productos que todavía no existen, es por definición, desconocida. Por otra parte, siendo empresas orientadas a la exportación (y dependientes de la importación de insumos especializados), su inserción exterior es esencialmente de carácter financiero, no reducible a la planificación material.
  • La gestión de dirección no puede limitarse al control de los eventos planificados que deben ocurrir, sino que debe ocuparse de acciones que incrementen la probabilidad de que ocurran determinados eventos que cambien el panorama: el éxito de un nuevo producto, la implementación de un nuevo esquema de negociación. Estas son las discontinuidades, y su conquista es un proceso intrínsecamente probabilístico.
  • La entrada en el mercado de un producto cuyo desempeño y demanda no se conocen, requiere acciones a todos los niveles de la empresa que son muy difíciles de pre-especificar.  Por eso es muy importante que los trabajadores, más que con  “tareas”,  estén comprometidos con “objetivos”.
  • El esfuerzo por conseguir objetivos en una trayectoria con incertidumbres no depende solamente de la disciplina, sino principalmente de la creatividad. Esta a su vez, depende de la motivación.
  • La organización depende mucho más que otras de “redes extramurales”.  En otras organizaciones estos vínculos extramurales son esencialmente con  suministradores y clientes, pero en las empresas que dependen del desarrollo de nuevos productos hay acciones en la investigación científica y  la evaluación de productos (en la industria farmacéutica son los ensayos clínicos) que no se puede, ni conviene internalizar, y que pueden implicar a decenas de actores extramurales.
  • Los procesos productivos son usualmente tan novedosos como los productos mismos; y carentes de referencias externas para evaluar su eficiencia. Por supuesto que la práctica de un proceso productivo nuevo generará una acumulación de “conocimiento tácito”, pero eso no es suficiente. La producción en estas empresas requiere implementar acciones intencionalmente dirigidas a la captura y estructuración de ese conocimiento; el cual se convierte en ventaja comparativa. Son organizaciones de aprendizaje permanente, para las cuales el capital humano no es “costo”, sino su activo principal. Los costos siempre hay que reducirlos, pero los activos hay que hacerlos crecer.

La integración entre Ciencia y Economía, tendrá consecuencias para la forma en la que se estructuran y se dirigen las organizaciones productivas de base.  Cuando cambian las fuerzas productivas, cambian las formas de organización de la actividad económica.  Así, con la agricultura en escala mercantil (no “de subsistencia”) surgió la granja, y con las tecnologías transformativas industriales basadas en la energía (vapor, petróleo, electricidad) surgió la fábrica moderna. La pregunta ahora es ¿Qué forma organizativa surgirá de la creciente integración entre Ciencia y Economía? Obviamente no es “la empresa” del Siglo XX (aunque tenga laboratorios), ni “el instituto de investigaciones” tal como lo conocemos (aunque tenga patentes). Debe ser algo nuevo.

Esta figura nueva no puede ser otra que una Empresa Estatal de Alta Tecnología.

La complejidad tecnológica hace imposible en el Siglo XXI el modelo de “la asociación de productores libres” que es una idea del Siglo XIX. La alta tecnología no es el espacio de la propiedad cooperativa. Aun la empresa capitalista, si bien los ejemplos de éxito son los que se publicitan en la literatura especializada, tampoco ha mostrado ser la forma de organización eficaz de la Economía del Conocimiento. En el campo de la biotecnología, por ejemplo, la cantidad de empresas que han transitado a la rentabilidad por sus propias ventas es menos del 20% ( 7 ). El enfoque de corto plazo, la privatización del conocimiento, la respuesta a las “señales del mercado” y la necesidad de incremento constante de las ganancias propios de la empresa capitalista, no funcionan bien cuando se trata de conectar la ciencia con la economía, gestionar proyectos de riesgo, cuidar el capital humano y priorizar la inversión a largo plazo. La solución que emergió a esta contradicción en los países capitalistas desarrollados fue la inversión especulativa que moviliza capital mediante la emisión de acciones y que busca rentabilidad no en la economía real, sino en la propia especulación, sobre-evaluando y revendiendo esas acciones. Así se crean las “burbujas financieras” que un día llegan a los límites de la sobre-evaluación constante y estallan, como sucedió hace diez años con las empresas vinculadas a servicios en Internet.

Aun en las economías “de mercado”  los casos de éxitos económicos en la postguerra (Japón, Singapur, Francia, y otros) fueron ejemplos de industrialización efectuada con el apoyo, la dirección e incluso la gestión de los gobiernos.

La relación entre el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción es uno de los principales descubrimientos de Carlos Marx; pero en la literatura posterior ha habido poco debate sobre los variados mecanismos por los que ocurre esta relación. La experiencia de las industrias biotecnológicas nos deja la intuición de que uno de estos mecanismos tiene que ver con la manera en que se capturan y circulan los conocimientos, y el rol relativo del conocimiento en los individuos (que pueden moverse en función del mercado) y en las redes de interacción dentro y fuera de las empresas, las cuales no son vendibles ni comprables. A medida que la tecnología es más sofisticada, el conocimiento tecnológico es más social, y eso demanda formas superiores de organización de la producción, y de relaciones de los productores con los  medios de producción. Y ahí empieza a verse que el camino al futuro de los sistemas económicos pasa por el Socialismo.

V. La construcción del contexto

Pudiera argumentarse que las particularidades de una EAT enumeradas en la sección precedente, y que las diferencian del resto de las empresas de producción y servicios son en última instancia cuantitativas.    Cualquier empresa de las cerca de 3000 que hay en Cuba pudiera tener un determinado componente de I+D en sus gastos y pudiera basar su estrategia en la introducción de productos novedosos, que no existen hoy y que sustituyen a los productos lideres actuales.

Ello es cierto y de hecho el desarrollo de varios sectores de nuestra economía puede y debe ir incorporando paulatinamente rasgos de la llamada “Economía del Conocimiento”, pero no nos conviene diluir el concepto.

Por supuesto que cualquier actividad industrial está en última instancia conectada con la ciencia, con la creación de conocimiento que sucedió en algún momento pretérito y en algún otro lugar, pero a medida que esa conexión se acorta el desempeño económico de la empresa comienza a depender de la investigación y la innovación que hayan ocurrido en la propia empresa y en los últimos 5-10 años. El proceso innovador se hace tan continuo que el costo del desarrollo de nuevos productos se convierte en una parte cada vez mayor e indispensable del costo de producción.  A partir de ahí la ciencia entra dentro de los procesos de gestión de la empresa, y  las cosas comienzan a ser distintas.

Después de un determinado umbral de actividad científica dentro de la empresa, y de determinada dependencia entre la estrategia exportadora y los productos nuevos surgidos de esa misma actividad científica, la empresa comienza a ser diferente y a requerir procesos internos y regulaciones externas diferentes.

En dependencia de donde fijemos los límites, las empresas exportadoras, con productos novedosos, con actividad científica interna y con alta productividad del trabajo pueden no ser más de 20-30 hoy, el 1% del aparato empresarial estatal cubano. No son muchas, y ello nos da espacio para la creatividad en el diseño organizacional y su contexto.

Debemos identificar como construimos un entorno regulatorio que potencie el desempeño y la expansión de este tipo de empresa.

Y debe ser un entorno regulatorio intencionalmente diseñado con ese fin. ¿Por qué? Pues porque el marco regulatorio de un país se construye a partir de una sabiduría basada en extrapolaciones (correctas) del desempeño promedio precedente para el perfeccionamiento incremental de las empresas, y no toma en cuenta la aparición de discontinuidades (de productos o de mercados) que pudieran cambiar radicalmente la vida de las empresas. Esas discontinuidades se perciben por la teoría microeconómica convencional como eventos raros, y riesgosos, que provienen de causas externas. Pero para las empresas de alta tecnología la generación y gestión diaria de esas discontinuidades son precisamente su razón de existir.

Necesitamos un subconjunto, aunque sea pequeño,  de nuestro aparato empresarial que opere en función de la creación de esas discontinuidades y en el cual:

  • Se asuma, y más aún, se estimule un mayor nivel de inversión en investigación-desarrollo, incluyendo la financiación empresarial de proyectos conjuntos con instituciones académicas o universitarias
  • Se tolere la incertidumbre (y aparente desperdicio) implícito en la exploración de nuevos productos
  • Se le dé más prioridad al crecimiento que a la reducción de costos
  • Se investigue y se produzca en función de la demanda externa, no solo la doméstica
  • Se exploren esquemas de negociación interna y externa innovadores (incluso riesgosos)

Un contexto regulatorio que presione por el incremento constante de la ganancia por trabajador, la limitación de las plantillas, la reducción del costo unitario, la precisión de la planificación material y la garantía de mínimo riesgo en las negociaciones puede ser conveniente para la mayor parte de la economía nacional, pero puede asfixiar el desarrollo de la alta tecnología.

En una carta dirigida a Fidel en 1965 el Che Guevara criticaba la falta de conexión entre la Ciencia y la Economía en la Unión Soviética, y escribía: “La técnica ha quedado relativamente estancada en la inmensa mayoría de los sectores económicos soviéticos…..En la Academia de Ciencias de ese país hay acumulados centenares de proyectos de automática que no pueden ser puestos en práctica porque los directores de las fábricas no se pueden permitir el lujo de que su plan se caiga durante un año…” (  8 )

La guerra económica del imperialismo contra Cuba durante más de 50 años, y luego la crisis que siguió a la desaparición del campo socialista europeo han creado, comprensiblemente, una mentalidad económica reticente al riesgo y a la incertidumbre. Y seguimos necesitándola. Pero también podemos y debemos abrirle espacios a la gestión de discontinuidades económicas, aun con los componentes de incertidumbre y riesgo que contiene.

La capacidad de manejar creativamente esta contradicción es precisamente una de las ventajas de la propiedad social sobre los medios de producción y del papel del Estado en la economía dentro del Socialismo. No debemos renunciar (implícitamente) a esta ventaja.

En el capitalismo la propiedad privada, y la ideología neoliberal, limitan el papel del Estado en la economía al manejo de unas cuantas variables macroeconómicas (emisión monetaria, tasa de interés, política de impuestos, etc) que deben a su vez influir en la vida de las empresas. En el Socialismo la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción permite tratamientos diferenciados eficaces de determinados sectores y proyectos en función del mediano plazo, escapando al cortoplacismo propio de las empresas guiadas por el incremento constante de la rentabilidad. Aprovechemos esa ventaja. La Empresa Estatal Socialista de Alta Tecnología es el instrumento para ello. Debe ampliar el espacio de la investigación científica empresarial y su impacto directo en la producción.

La tendencia mundial en las últimas décadas ha sido hacia el aumento de la participación empresarial en el financiamiento de la ciencia, en los países industrializados. Los países subdesarrollados del sur no solamente han dispuesto de menos recursos para la ciencia, sino también el origen de estos ha sido el presupuesto del Estado.  El componente empresarial en el financiamiento de la ciencia se estima superior al 80% en Japón, 68% en los Estados Unidos, mientras que en América Latina es de 43%, y en Cuba 15% (9). Esta situación tiene que cambiar. La Empresa de Alta Tecnología es el principal agente de este cambio.

Pero no es el único instrumento para el desarrollo. Hay que proponerse también potenciar el impacto de la investigación científica presupuestada, especialmente la investigación universitaria, desde los mismos centros científicos presupuestados, sin renunciar a sus especificidades (10).

El Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación en Cuba, para dar respuesta a las necesidades estratégicas del país, no puede ser un sistema pequeño. Tiene que crecer por delante de lo que sería esperable dadas las condiciones económicas (exactamente como hemos hecho con el sistema educacional y el sistema de salud) y por delante de las demandas explicitas de la producción y los servicios. De lo contrario no estaría en capacidad de conectarse eficazmente con los flujos globales de conocimiento, para asimilar el progreso científico y tecnológico contemporáneo.

Sería un error reducir el volumen de la actividad científica con argumentos de “racionalidad económica”. Hay que seguir haciendo crecer el potencial humano para que pueda “halar” desarrollo, y luego desplegar formas creativas de financiar su operación.

La experiencia histórica muestra que siempre que han surgido empresas de alta tecnología intencionalmente dirigidas a transformar  la investigación científica en productos y servicios de alto valor, estas se han apoyado en una inversión precedente y simultanea del Estado, no solamente en la formación de capital humano, sino en la propia inversión en investigación científica no-comercial.  Aun en los Estados Unidos, referente del fundamentalismo de mercado, los ejemplos más conocidos de empresas de alta tecnología en los campos de la informática y de la biotecnología, se apoyaron y se siguen apoyando en la inversión estatal en ciencia que se canaliza en estos casos a través de la agencia de investigaciones para la defensa (que financió Internet) y a través de los Institutos Nacionales de Salud (que financiaron el programa del genoma humano), respectivamente.

En Cuba el surgimiento de la biotecnología también  se apoyó en las capacidades científicas creadas durante dos décadas con recursos del Estado, en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, perteneciente a la Educación Superior, en la Universidad de La Habana, y en varios Institutos del Ministerio de Salud Pública.

Este componente presupuestado (exploratorio) de la Ciencia nacional debe seguir existiendo y crecer. No es un proceso aparte de la interacción de la Ciencia con el modelo económico: es un componente de esa vinculación.

En los vínculos entre instituciones científicas presupuestadas y empresas también tendremos que diseñar nuestro propio modelo. En el momento en que se escribe este artículo los trazos de lo que debe ser ese modelo no se ven muy nítidos todavía. Sabemos lo que No debe ser: No se trata de reproducir el esquema de universidades patentando todo y luego negociando sus patentes con las empresas cubanas. Ese es un esquema del capitalismo tardío, impulsado en la década de los 80 por las concepciones neoliberales del gobierno republicano de entonces en los Estados Unidos, y que es cada vez más criticado, por ineficiente, por los propios pensadores académicos de ese país, dado el escalado de “costos de transacción” que genera en la economía.

Las relaciones entre la Empresa Socialista y las Universidades no pueden ser “relaciones de mercado”.

Tampoco es el intento artesanal de crear pequeños emprendimientos de producción en áreas universitarias, basados en su “saber hacer” científico, pero carentes del “saber hacer” necesario para transformar una innovación científica en un producto o servicio exportable.

Una vez más, mucho depende de la sabiduría con que diseñemos un marco regulatorio que estimule en nuestro contexto concreto las relaciones entre Universidades y Empresas de Alta Tecnología, que pudiera expresarse en la creación de laboratorios de las empresas dentro de las universidades y de unidades docentes dentro de las empresas, en un sistema de movilidad de profesionales entre unas y otras instituciones, en financiación empresarial de proyectos conjuntos y otras muchas variantes que habrá que explorar (11).

Y tendrá que ser con mucha creatividad, pues no hay recetas válidas para el contexto concreto cubano y para nuestros objetivos. Las discontinuidades económicas que potenciaron el despegue de los países hoy industrializados fueron creadas por guerras de conquista en busca de mercados y de materias primas. Otras provinieron del hallazgo de grandes reservas de recursos naturales (petróleo y otros), que nosotros no tenemos. En otros casos la inflexión la produjo la inversión extranjera atraída por la abundancia y bajo costo de la mano de obra. Tampoco será nuestro camino principal.

Pero nosotros podemos intentar la gestión de discontinuidades económicas basadas en la investigación científica endógena, y en la abundancia de capital humano de alta calificación.  Tal propósito tiene muy pocos referentes externos, si es que tiene alguno. No tenemos ningún manual que leer para esto.

En 1830 Simón Rodriguez (12), preceptor de Bolívar expresó esta idea que sigue siendo hoy válida y apropiada para concluir este artículo: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus Instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos.”

 BIBLIOGRAFIA

1)      Lage Davila, Agustin: La economía del conocimiento y el socialismo: Reflexiones a partir de la experiencia de la Biotecnología Cubana. 3ra Epoca, número 30, Revista Cuba Socialista, 2004, pag. 2-28.

2)      NASDAQ:  http://www.nasdaq.com/investing/glossary/n/nasdaq-stock-market

3)      Informe sobre Desarrollo Humano 2013.

4)      Cribeiro Díaz, Yordanka: Contribución de la fuerza de trabajo calificada al crecimiento económico en Cuba. Principales determinaciones. Tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Económicas. Universidad de la Habana, Facultad de Economía, Departamento Macro-Microeconomía, 2011.

5)      Gilder,G: Wealth and Poverty. Basic Books, New York, 1981 Riqueza y Pobreza

6)      Drucker, Peter F.: Knowledge-Worker Productivity: The Biggest Challenge. California Management Review; Winter 1999; 41, 2; ABI/INFORM Global Pag. 79-94.

7)      Pisano G.P. Science Bussiness. The promise, the reality, and the future of biotech. Harvard Business School Press. 2006.

8)      Algunas reflexiones sobre la transición socialista. Carta del Che a Fidel en abril de 1965, http://www.contextolatinoamericano.com/articulos/algunas-reflexiones-sobre-la-transicion-socialista/#

9)      RICT, “Red Latino-Americana de Ciencia y Técnica,” 2012.(Online). Disponible en http:/bd.ricyt.org/

10)   Lage Dávila, Agustin: Las funciones de la ciencia en el modelo económico cubano: intuiciones a partir del crecimiento de la industria biotecnológica. Número 69/octubre-diciembre, Revista Temas, 2012, Pág. 31-42).

11)   Diaz Canel, M: Hacia un mayor impacto económico y social de la educación superior. Revista Nueva Empresa, Vol. 8, No. 1, pág: 3-10, 2012.

12)   Rodriguez, Simón: El Libertador del mediodía de América y sus compañeros de armas / defendidos por un Amigo de la Causa Social. Publicación Arequipa: Imprenta Pública, 1830.

http://www.cubadebate.cu/?p=339767

Revolucionar la cultura, breve repaso a la vuelta de medio siglo

15 Ene

El refinamiento cultural es garantía de solidez política.

Alfredo Guevara

raul martinez

Raúl Martínez.

“¿Cómo se sale del subdesarrollo?”, se pregunta Sergio Carmona en el clásico filme Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea. El personaje se cuestiona si, en condiciones de pobreza económica y de costumbres perfiladas por siglos de dependencia y sometimiento, basta una Revolución para transformar la cultura y potenciar así la libertad del individuo.

No es casual que la Revolución cubana triunfante arrancara convirtiendo cuarteles en escuelas, iniciando una campaña de alfabetización, fundando un instituto cinematográfico… La cultura y el conocimiento eran el camino a la libertad verdadera, tal como había sentenciado el Apóstol. “La dignidad plena del hombre” pasaba, sobre todo, por maneras de vivir, de ver el mundo y de concebirse en él.

El gobierno revolucionario se encargó de subvertir la racionalidad económica del capitalismo, y construir relaciones sociales de nuevo tipo. Creó instituciones culturales articuladas en organicidad y definidas por la política cultural revolucionaria, orientada hacia la defensa de la identidad nacional, el rescate del patrimonio cubano y la cultura popular.

La cultura, además de contemplar la creación artística y la aproximación masiva a las producciones universales y autóctonas, recibió la cualidad de socialista cuando en 1961 se proclama este carácter de la Revolución. Ante esa condición había dos caminos: el del marxismo dogmático soviético o, por otro lado, un socialismo marxista de inspiración nacional y latinoamericana.

Refiriéndose a la menos feliz de las tendencias que emergieron en ese contexto, señalaba el propio Gutiérrez Alea: “Hay una raza especial de gente con la que tenemos que convivir, con la que tenemos que contar, para nuestro disgusto cotidiano, en esto de construir la nueva sociedad. Son los que se creen depositarios únicos del legado revolucionario; los que saben cuál es la moral socialista y han institucionalizado la mediocridad y el provincianismo; los burócratas (con o sin buró); los que conocen el alma del pueblo y hablan de él como si fuera un niño muy prometedor del que se puede esperar mucho, pero al que hay que conocer muy bien, etcétera, etcétera (y nos parece estarlos viendo, con el brazo protector por encima de los hombros de ese niño); son los mismos que nos dicen cómo tenemos que hablarle al pueblo, cómo tenemos que vestirnos y cómo tenemos que pelarnos; saben lo que se puede mostrar y lo que no, porque el pueblo no está maduro todavía para conocer toda la verdad; se avergüenzan de nuestro atraso y tienen complejo de inferioridad a nivel nacional”.

En 1968 desde páginas de la revista Verde Olivo, un personaje bajo el seudónimo de Leopoldo Ávila atacaba de manera sistemática todo lo que aparentemente estuviese fuera de la línea de “lo revolucionario”. Se demonizaban aquellas expresiones que, de acuerdo con cierto criterio, cuestionaban o arriesgaban la dignidad de la Revolución, o que de algún modo “coquetearan” con la ideología y la cultura del enemigo.

Silvio Rodríguez evoca aquellos años y concluye que “los deformados eran la burocracia y el oportunismo, los dirigentes que decían una cosa y hacían otra, los cuadrados, los que desconfiaban de los jóvenes, los acomodados, los enemigos de la cultura, los asentidores y medrosos que echaban a perder la Revolución…”.

Dentro del campo artístico y cultural, el rol del intelectual se explicita en una integración entre vanguardias políticas y artísticas cuya finalidad última está referida a la defensa de la Revolución bajo un prisma de “libre creación”. Lo que va encauzar su función social dentro del proceso revolucionario es “Palabras a los intelectuales”, donde Fidel coopta dentro de los disímiles criterios que se manifestaban en el campo cultural. Así, se propone la independiente utilización de estilos, temas y contenidos, siempre que la obra estuviera adscrita al proceso.

Sin embargo, la actividad artística y la ejecución de políticas culturales han estado siempre sujetas a interpretadores y decisores.

ICAIC y Casa de las Américas fueron entonces, en sentido general, muros de contención para los criterios dogmáticos. Su proyección institucional estuvo marcada especialmente por la dirección de la institución; en este caso, figuras como Alfredo Guevara y Haydée Santamaría respectivamente. Se adherían a una concepción cultural orientada hacia la libre creación, aunque debía inspirarse en el ambiente revolucionario.

En términos de aspiración, resulta útil citar algunos objetivos que se le asignaron al ICAIC:

[…] propiciar un espectador activo y crítico que pueda apreciar las innovaciones del lenguaje cinematográfico, las nuevas temáticas, otras culturas, erradicar las huellas de neocolonización de la pantalla, reencontrar y reconstruir la propia imagen y con ella el contacto con la realidad, entre otros.

Cada contexto histórico tiene su correlato artístico, que existe no de manera aislada, ni como mera representación o reflejo de la vida real, sino como un universo con autonomía, pero en contacto permanente con la realidad social, influyente-en e influido-por este. La Revolución demandó un código estético acorde al nuevo contenido de la realidad social, una expresión diferente que enriqueciera la cultura humana sin el mercado como centro.

La política del acceso masivo a la cultura en general y particularmente la artística pasó en primera instancia por la eliminación del analfabetismo, la promoción del arte en la mayor cantidad de espacios, la subvención de la actividad cultural y el escaso costo para el público de productos y espectáculos. Además, cine, libros, teatro, se llevaron a lo más intrincado del país, contra la tendencia de desarrollar culturalmente solo las capitales provinciales.

Una cultura masiva no es económicamente rentable, no lo es una escuela para dos niños, no lo es editar libros que se vendan por mucho menos de lo que cuesta producirlos, ni espectáculos en los que se invierte mucho y son vistos a cambio de muy poco… Pero sobre esa inversión descansa nada menos que el alma de la nación.

Las directrices generales de la concepción artística y cultural de la Cuba revolucionaria han cambiado poco en su esencia e, indiscutiblemente, han potenciado seres humanos dignos, con una visión del mundo, con criterio. Sin embargo, hoy ¿resurgen? viejos fantasmas. En estos años florece el kitsch en los jardines, Álvaro Torres abarrota un teatro y las masas enardecidas reclaman más presentaciones; repertorios idénticos de bachata resuenan en el transporte público; pululan en la televisión, con amplia audiencia, documentales sobre el star system y los instructores de mascotas; las niñas llegan en carruaje a sus fiestas de quince… Demasiados síntomas que obligan a desempolvar la pregunta e insistir, todavía: “¿Cómo se sale del subdesarrollo?”

http://www.cubadebate.cu/?p=336569

Cuba aplaude acuerdo para la participación política entre Gobierno colombiano y las FARC

7 Nov

Control de medicamentos en Cuba

teleSUR.- Cuba, en su calidad de garante, saludó los resultados de las últimas siete rondas de trabajo entre las delegaciones negociadoras de las FARC y el gobierno colombiano. El país caribeño aseguró que, junto con Noruega, continuará contribuyendo en todo lo posible al logro de un acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.

El programa de reformas adoptado por el gobierno de Raúl Castro abre cada vez más posibilidades de negocio. El sector privado y las cooperativas serán unos de los grandes beneficiados de estas medidas.

El Gobierno y las FARC tienen acuerdo parcial acerca de participación política

Cubadebate.– El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC lograron un acuerdo parcial acerca de la participación de la participación política y harán un anuncio oficial próximamente, según una fuente de la oficina del Alto Comisionado para la Paz de Colombia.

El tema es el segundo en la agenda de los Diálogos de Paz entre las partes en La HabanaCuba, desde noviembre de 2012, para poner fin al conflicto armado.

La idea es llegar a un acuerdo para la participación política del grupo rebelde, estableciendo plenas garantías a fin de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia dejen las armas y se conviertan en un movimiento.

“Hay acuerdo parcial sobre el punto dos”, dijo una fuente que pidió anonimato.

(Con información de Reuters)

Acuerdo entre el Gobierno colombiano y las FARC sobre la Participación Política de la oposición

COMUNICADO CONJUNTO # 27

La Habana, Noviembre 6 de 2013

Las Delegaciones del Gobierno y las FARC-EP informan que:

Hemos llegado a un acuerdo fundamental sobre el segundo punto de la Agenda contenida en el “Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, denominado Participación Política.

En el próximo ciclo de conversaciones, presentaremos el segundo informe periódico conjunto de la Mesa.

De acuerdo con dicha Agenda, hemos logrado consensos sobre los siguientes temas:

Derechos y garantías para el ejercicio de la Oposición política en general, y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del Acuerdo Final. Acceso a medios de comunicación.

Mecanismos democráticos de participación ciudadana, incluidos los de participación directa, en los diferentes niveles y diversos temas.

Medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local de todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad.

Lo que hemos convenido, en su desarrollo, profundiza y robustece nuestra democracia, ampliando los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición, al igual que espacios de participación política y ciudadana. Promueve el pluralismo y la inclusión política, la participación y la transparencia en los procesos electorales y el robustecimiento de una cultura política democrática.

Constituye una apertura democrática en el marco del fin conflicto. La construcción de la paz requiere de participación ciudadana en los asuntos de interés público, en especial en los territorios más afectados por la violencia y, también, en los mecanismos de implementación del presente Acuerdo.

El ejercicio de la oposición política es fundamental para la construcción de una democracia amplia. Ello cobra mayor relevancia luego de la firma de un Acuerdo Final, que abrirá espacios para que surjan nuevos movimientos políticos que requerirán garantías para el ejercicio de la política.

Se establece que, se convocará en un evento nacional a los voceros de partidos y movimientos políticos para integrar una Comisión que defina los lineamientos del estatuto de garantías para los partidos que se declaren en oposición. La línea de tiempo se convendrá en el sexto punto de la Agenda.

Se acordó que esta Comisión, mediante la realización de un foro, facilitará la participación de voceros de organizaciones y movimientos sociales, expertos y académicos para que hagan sus propuestas sobre el Estatuto de la Oposición. Y sobre estos lineamientos, se elaborará la normatividad correspondiente.

Se impulsará igualmente una legislación de garantías y promoción de la participación ciudadana democrática y de otras actividades que puedan realizar las organizaciones sociales, con base en los lineamientos establecidos en este acuerdo y escuchando las propuestas de los voceros de los movimientos sociales en otro evento de carácter nacional. Al respecto, en el texto se dice que las organizaciones y movimientos sociales, incluyendo los que surjan de la firma del presente Acuerdo, están llamados a ejercer los derechos y cumplir con los deberes de participación ciudadana. Se busca empoderar a los ciudadanos a través de la participación.

En el escenario del fin del conflicto, el acuerdo recoge un conjunto de garantías para canalizar las demandas ciudadanas, incluyendo garantías para la movilización, la protesta y la convivencia pacífica dentro de un contexto de democracia ampliada.

Se abrirán espacios adicionales para que las fuerzas políticas, las organizaciones y movimientos sociales y las comunidades en general, en especial aquellas que trabajan en la construcción de la paz, puedan dar a conocer sus propuestas y proyectos en medios institucionales y regionales. Y además se acordó darle un fortalecimiento especial a los medios comunitarios para impulsar la participación ciudadana.

Así mismo, se acordó establecer medidas para garantizar y promover una cultura de reconciliación, convivencia, tolerancia y no estigmatización lo que implica un lenguaje y comportamiento de respeto por las ideas, tanto de los opositores políticos como de las organizaciones sociales y de derechos humanos.

Para tal efecto, se prevé el establecimiento de Consejos para la Reconciliación y la Convivencia tanto en el nivel nacional como en los territoriales con el fin de asesorar y acompañar a las autoridades en la implementación de lo convenido.

Se convino que se establecerá un plan de apoyo a la promoción de veedurías ciudadanas y observatorios de transparencia, con especial énfasis en la implementación del presente Acuerdo. Un mayor control por parte de los ciudadanos de la administración y la gestión pública contribuye a la transparencia y la lucha contra la corrupción.

Se acordó una revisión integral del sistema de planeación participativa para asegurar la efectividad de la participación ciudadana en la construcción y el seguimiento a los planes de desarrollo, que será un instrumento fundamental en la etapa de la construcción de la paz. Por esa misma razón, se acordaron una serie de medidas para fortalecer los consejos territoriales de planeación y, nuevamente, garantizar la incidencia de la participación ciudadana.

En el sub punto de promoción del pluralismo político, se acordó que en el marco del fin del conflicto y con el objetivo de consolidar la paz, se harán cambios institucionales para facilitar la constitución de partidos políticos y el tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política para su constitución como partidos o movimiento políticos.

En el caso de nuevos movimientos, se acordaron unas condiciones especiales, en una fase de transición, para dar apoyos especiales a los nuevos movimientos y partidos políticos y de esa manera asegurar el necesario pluralismo político en la construcción de la paz.

Se acordaron, dentro del marco de fortalecimiento de la democracia y el pluralismo político, medidas para asegurar la transparencia en los procesos electorales en especial en las zonas de mayor riesgo de fraude y la promoción de la participación electoral de los ciudadanos, principalmente los que habitan en las regiones de más difícil acceso.

Adicionalmente, tras la firma del Acuerdo Final, se pondrá en marcha una Misión de Expertos para hacer una revisión integral de la organización y el régimen electoral y, sobre la base de las mejores prácticas nacionales e internacionales, presentar recomendaciones para hacer los ajustes normativos e institucionales correspondientes.

Se acordó la creación de Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para promover la integración territorial y la inclusión política de zonas especialmente afectadas por el conflicto y el abandono, de manera que durante un periodo de transición estas poblaciones tengan una representación especial de sus intereses en la Cámara de Representantes, sin perjuicio de su participación en las elecciones ordinarias. Estas circunscripciones transitorias serian adicionales a las circunscripciones ordinarias existentes. Contarían con las garantías de acompañamiento para asegurar la transparencia del proceso electoral y la libertad del voto de los electores. Esta se pondrá en marcha en el marco del fin del conflicto, en democracia y luego de la firma del Acuerdo Final.

Se acordó un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política. Dicho sistema se concibe en un marco de garantías de derechos, deberes y libertades, y busca asegurar la protección de quienes ejercen la política sobre la base el respeto por la vida y la libertad de pensamiento y de opinión, para así fortalecer y profundizar la democracia y contribuir a crear un clima de convivencia y tolerancia, y de manera especial del nuevo movimiento que surja de las FARC – EP a la actividad política legal.

Las condiciones particulares para el nuevo movimiento que surja del tránsito de las FARC-EP a la activad política legal, serán discutidas en el marco del punto 3 de la Agenda.

La firma e implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia, en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todos los colombianos, a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirán nuevos espacios para la participación.

Finalmente se acordó que todo lo referente al punto de participación política incluyendo su implementación se llevara a cabo tomando en cuenta un enfoque de género y asegurando la participación de la mujer.

Lo convenido hasta ahora forma parte de un acuerdo más amplio que esperamos lograr prontamente el cual contiene seis puntos. A partir del siguiente ciclo de conversaciones comenzaremos la discusión del cuarto punto de la Agenda (tercero en discusión) denominado “Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”.

Queremos recordar que uno de los principios que guían estas conversaciones es que “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”. Esto quiere decir que los acuerdos que hemos ido construyendo, están condicionados a que lleguemos a un pacto sobre la totalidad de la Agenda y, también, que en la medida en que se avance en la discusión, se puedan ajustar y complementar los acuerdos sobre cada uno de los sub puntos.

Por otra parte, las Delegaciones dispusieron de una oficina en la edificación donde sesiona La Mesa de Conversaciones, para poner los distintos objetos y materiales que enviaron las víctimas del conflicto a través de las Comisiones de Paz del Congreso de la República. Con esto, quieren mostrar su respeto a todas las víctimas del conflicto sin distingo, tema que debe ser abordado dentro del punto quinto de la Agenda de conversaciones.

Resaltamos el aporte de la Oficina de Naciones Unidas en Colombia y el Centro de Pensamiento Para la paz de la Universidad Nacional en la organización de los foros que se han realizado sobre los temas de Participación Política y cultivos ilícitos. También incorporamos los aportes de las mesas regionales organizadas por las Comisiones de Paz del Senado y la Cámara de Representantes de Colombia.

Agradecemos a los miles de colombianos y colombianas, y organizaciones sociales que nos han hecho llegar sus propuestas y opiniones sobre los puntos de la Agenda a través de los foros, la Página Web o los formularios que están disponibles en alcaldías y gobernaciones. Todas y cada una de estas propuestas han sido recibidas por las delegaciones en La Habana.

Queremos agradecer de manera especial a Cuba y Noruega, países garantes de este proceso, por su apoyo y por el ambiente de confianza que propician. Igualmente agradecemos a Chile y Venezuela, países acompañantes, a quienes las delegaciones informan periódicamente sobre la marcha de los diálogos.

Estos cuatro países conforman un grupo de naciones amigas del proceso que valoramos de manera especial, al igual que agradecemos las expresiones de apoyo de otras naciones, organismos y líderes internacionales que fortalecen la confianza en el camino que estamos transitando.

Estos acuerdos fundamentales son el resultado del intenso trabajo realizado a fondo por ambas Delegaciones, pensando siempre en el anhelo de paz de los colombianos.

“Que se abran las puertas de la verdadera democracia”. Lectura del comandante Iván Márquez sobre acuerdos del segundo punto de la Agenda; “Participación Política”

La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, noviembre 6 de 2013

Que se abran las puertas de la verdadera democracia

“Yo no conozco más partido de salud, que el de devolver al pueblo la soberanía primitiva para que rehaga su pacto social… Esto es más que justo

y eminentemente popular, y por lo mismo, muy propio de una república eminentemente democrática”. SIMÓN BOLÍVAR

Los importantes aspectos que hasta el momento se han acordado en el tema de la Participación Política, nos colocan a los colombianos en la posibilidad de comenzar a abrir las puertas de una verdadera democracia.

Todas las iniciativas presentadas por las FARC en la mesa de conversaciones de La Habana, que hemos denominado 100 propuestas mínimas para la democratización real, la paz con justicia social y la reconciliación nacional, han sido inspiradas en las reivindicaciones y propuestas de las organizaciones sociales y políticas del país, surgidas de los respectivos foros temáticos, y la fuerza de nuestra palabra ha estado en la valerosa movilización de un pueblo, que sin temerle a la represión y a la criminalización, ha levantado sus banderas para exigir los cambios estructurales que se requieren para la fundamentación de la paz.

Colombia vive una primavera de sueños de justicia; sobre todo, los más humildes, los desposeídos, se han lanzado a las calles a decirle a los gobernantes que no pueden seguir ignorándolos; que el destino del país depende de la participación de toda la ciudadanía y no de un puñado de privilegiados oligarcas que se han apropiado de él para feriarlo y para saquearlo, favoreciendo a las trasnacionales. La gente quiere decidir, y en eso consiste la verdadera participación ciudadana.

De eso trata lo que hemos debatido durante los últimos seis ciclos en la mesa de conversaciones, y entonces lo primero que está por resolverse, es la necesidad de que en nuestra patria se respete el derecho a la vida, a la diferencia, a la opción política, a la no estigmatización, y se puedan debatir las ideas sin temor a ser asesinado, perseguido, desaparecido o criminalizado, que es lo que ocurre cuando se actúa bajo el imperio de doctrinas foráneas que ven en el ciudadano a un enemigo interno.

Ese es nuestro clamor, esa es nuestra exigencia, y por eso en el marco de este importante evento, expresamos nuestra condena total al asesinato el día 2 de noviembre, de César García, dirigente de la resistencia a la explotación aurífera que realiza la Anglo Gold Ashanti, en La Colosa (Tolima), después que mediante una contundente decisión plebiscitaria, las comunidades de esa región han dicho NO a la mega minería y presencia de las trasnacionales que destruyen las fuentes de agua y las posibilidades de vida. La justicia no hace nada, y la gran prensa que muchas veces se solaza desplegando frivolidades, no le da el despliegue que merece un caso tan grave como este. ¿Entonces de qué democracia es que estamos hablando?

A la movilización de los inconformes e indignados no se le puede seguir dando el tratamiento militar que hasta hoy se le ha dado, porque el gobierno y todas las instancias del poder se deben al pueblo y a este hay que escucharlo; una concepción de seguridad debe tener como su centro, los intereses del ser humano, incluso por encima de los intereses muchas veces mezquinos de los Estados; y debe basarse en principios de soberanía, no intervención y libre determinación de los pueblos en función del desarrollo y bienestar de las mayorías.

Dentro de estas reflexiones es que hemos logrado las primeras pero muy importantes aproximaciones y convenios referidos al segundo punto de la agenda del acuerdo general de La Habana: es quizá uno de los más importantes logros el compromiso de convocar sin más demoras a los partidos y voceros de las organizaciones sociales a que elaboren los lineamientos para que por fin tengamos un estatuto para la oposición política, y por otro lado, establezcan en eventos democráticos de orden nacional, los fundamentos para que surja una normatización que dé verdadero reconocimiento, con garantías, a la existencia y a los derechos del movimiento social.

Mucho se ha hablado de la necesidad de reformar la restrictiva ley de mecanismos de participación ciudadana (Ley 134 de 1994) y también sobre la urgencia de replantear las liberticidas leyes de seguridad para lo cual creemos que comenzarían a trazarse los caminos, si efectivamente se atiende a compromisos que establecimos al hablar de garantías para la movilización y la protesta. Hemos acordado, por ejemplo, que siendo estas actividades formas de acción política, son ejercicios legítimos del derecho a la reunión, a la libre circulación, a la libre expresión, a la libertad de conciencia y a la oposición en una democracia; que su práctica enriquece la inclusión política y que el gobierno debe garantizar los espacios para canalizar las demandas ciudadanas, sin atropellos. Así, con el objetivo de garantizar el pleno ejercicio de estos derechos, se ha logrado el compromiso de que se defina la revisión, y de ser necesaria, la modificación de todas las normas que se aplican a la movilización y la protesta social. Esto sumado al compromiso de ampliar y reforzar las instancias de participación ciudadana para la interlocución y construcción de las agendas de trabajo en todos los niveles que permitan la atención temprana de las peticiones y propuestas de la ciudadanía.

Estos aspectos, y muchos otros distribuidos en una veintena de cuartillas, son los que nos dan el optimismo para seguir avanzando en los debates hacia la firma de la paz y la terminación del conflicto. No obstante falta mucho por andar, y es solamente con los pies y la determinación de la gente en las calles, del soberano proponiendo y decidiendo, que será posible la expansión de la democracia como presupuesto de reconciliación, y que lo que hasta ahora son solamente anhelos y compromisos se conviertan en realidad.

Reiteramos ahora, y lo seguiremos haciendo, que no es este un proceso de sometimiento, pero, con seguridad, si efectivamente avanzamos por la senda de las transformaciones que las mayorías nacionales han reclamado, la firma de un tratado de paz, será una realidad.

En este plano se circunscribe un asunto esencial de la confrontación que es el de dejar en claro sus orígenes y responsables. Por eso insistimos en que urge la integración consensuada de la comisión de la verdad y responsabilidad histórica del conflicto, sobre todo, si tenemos la premura de abordar un tema tan sensible como es el de las víctimas, tantas veces utilizado de manera grotesca por los agentes de la manipulación mediática para estigmatizar y demonizar a la insurgencia.

Para nosotros que llevamos en lo profundo de nuestros corazones el dolor por la muerte de millares de militantes de la Unión Patriótica, de innúmeros hijos del pueblo asesinados bajo la motosierra del paramilitarismo y de la represión institucional de décadas, o que de manera más directa cargamos el luto por los centenares de guerrilleros, milicianos y luchadores revolucionarios que han caído en la lucha por construir una Colombia mejor, nuestra identidad con las víctimas de la confrontación es indiscutible, y por ellas levantamos y seguiremos levantando nuestra voz en la mesa de La Habana. Es falso, que como dicen algunos politiqueros de turno, que pretenden sacarle provecho al sufrimiento de los que padecen la guerra, que la guerrilla se niega a recibir a los familiares de las víctimas del conflicto. Tienen nuestros brazos abiertos ellos, y todo el que quiera aportar a la construcción de la paz, y dentro de ese espíritu es que volvemos a insistir vehementemente en que se integre ya la comisión por nosotros tantas veces propuesta.

La conquista de la paz depende mucho de estos planteamientos; pero, al lado del avance de las conversaciones, hay otros asuntos sin la solución de los cuales, se hace lenta la marcha: El éxito de la paz depende de la terminación de la corrupción, de ponerle punto final a la interferencia de las mafias que de una u otra forma han capturado al Estado, en todos los órganos: ejecutivo, legislativo y judicial. ¿Qué tal el ejemplo de la contratación administrativa? ¿Qué tal las acusaciones a la contralora? ¿Y al procurador?

Hay que ponerle freno a la criminalidad de cuello blanco de un sector financiero que al tiempo que vende la soberanía, destruye el país dando rienda suelta a la depredación de sus recursos naturales y al saqueo usurero al bolsillo de todos los colombianos. Pero por otro lado, y quizá de manera más urgente, porque en gran medida de ello depende que siga reinando la impunidad, hay que meterle mano, con mucha determinación a todo el aparato judicial.

Una justicia corrupta salida de un régimen corrupto y responsable por tantos años de la confrontación, no tiene ni la competencia, ni la capacidad, ni las condiciones históricas necesarias para actuar. Hoy, después de la suma de múltiples escándalos, la justicia ha quedado sin autoridad moral para jugar un papel definitorio en la nueva Colombia. Hay que reconstruirla totalmente. ¿Cómo puede creer el gobierno que es posible un sometimiento a una justicia transicional cuando el mismo gobierno sentencia la justicia como corrupta y exige la reforma total de la rama jurisdiccional?

Dentro de las responsabilidades del Estado está la de haber dejado podrir la justicia, pues la corrupción generalizada que nació hace años en el ejecutivo (contratos y comisiones en todas las esferas), contagió la justicia por aquello de la puerta giratoria, (donde salen los mismos por la misma puerta, y entran los mismos para hacer lo mismo), igual que en el Congreso. Los congresistas investigados y en la cárcel siempre representaron a los partidos y al régimen.

Pero bien, como hoy estamos en un especie de balance de lo que es la participación ciudadana respecto a la paz, esto implica hablar de la democracia, lo cual impone que no perdamos de vista que la suerte de ésta no puede estar en manos de tres o cuatro señores ricachones dueños de los medios de comunicación y de la publicidad. Puede haber toda suerte de mecanismos de participación si se quiere mostrar al país como una democracia de papel, pero la información es la que conduce a que esos mecanismos terminen siendo canales de expresión de pensamientos previamente cocinados y vendidos por tales tres o cuatro individuos, que siempre son los detentadores del poder.

La supuesta democracia que hoy tenemos no puede seguir haciendo parte de la contabilidad de una clase privilegiada, como si fuera un lote o una finca, o ganado, porque la democracia se mide por el resultado de la expresión y participación popular, y esa expresión popular está atada y manipulada mayormente por quienes detentan y controlan los medios.

Sin democracia en la tenencia de los medios, todo lo que se haga en muchos campos de la participación o en función del tratado mismo de paz, podría quedar en el limbo, porque a través de las matrices mediáticas hoy, es que se generan los ficticios ambientes de favorabilidad o descontento con el proceso. Ojalá contemos con que todo aquel que se sienta verdaderamente colombiano, le apueste a la reconciliación y no a la continuación de la guerra.

Gracias a Cuba y a Noruega, países garantes, y a Venezuela y Chile, como países acompañantes por resguardar con su presencia y buenos oficios, la buena marcha del proceso. Y gracias a nuestros compatriotas que le han puesto fe y entusiasmo a la posibilidad de construir la Colombia que le brinde oportunidades a todos.

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

http://www.cubainformacion.tv/index.php/america-latina/52998-Cuba-aplaude-acuerdo-para-la-participacion-politica-entre-Gobierno-colombiano-y-las-FARC

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