Antecedentes históricos del actual revisionismo de derecha del FMLN

4 Ene

Tomado de: Revista AHORA, Ed. de Diciembre 2010, P.8.

“…el FMLN tiene perspectivas como partido político de izquierda, revolucionario, marxista, leninista, pero a lo que me opongo es a conceptos teóricos fatales”. Medardo González, Coordinador del FMLN*1

Actualmente, en el FMLN, sus posiciones revisionistas  de derecha,  el reformismo que promueve, su línea  electorera,  su mercadeo en el parlamento, su politiquería barata, sus abiertas declaraciones de amor a la burguesía,  su servilismo y sus apologías al sistema capitalista; todo, absolutamente todo, tiene una explicación histórica en el pasado. Sin ver  el originario proceso de descomposición no logra entenderse a cabalidad el porqué de tanta estafa abierta a los intereses inmediatos y fundamentales del proletariado y del pueblo explotado, reprimido y oprimido.

Yo creo que es bueno (el marxismo-leninismo) para las dos cosas. Yo creo en que debe de buscarse la manera de buscar el desarrollo para nuestro país no pensando en un socialismo, y por eso digo, hay que retirarse de la ortodoxia, de un socialismo que acabe con el capitalismo sino que busquemos la construcción de un modelo que permita poder construir un mejor país, sacar de la pobreza a nuestro pueblo. Creo que el instrumento marxista puede seguir siendo útil a nosotros” Medardo González, Coordinador del FMLN*1

En las deficiencias genéticas de las organizaciones revolucionarias político militares de 1970 a 1979 se encuentra la explicación del porqué  de tantas desfachatez en ese radical abandono del rumbo revolucionario.

El pragmatismo del ERP que determinó su línea militarista y puchista de sus primeros  5 años culminó violentamente en asesinato de Armando Arteaga (“Pancho”)*2 y Roque Dalton, y la cacería de brujas contra los que apoyaban o coincidían con las posiciones.  “Resueltas”  las diferencias ideológicas, en el segundo lustro de los 70s el ERP readecuó su línea y se desarrolló  principalmente en el Oriente del país donde venía  trabajando. Ni en sus documentos ni en su práctica puede encontrarse su lealtad al Marxismo Leninismo ni al socialismo como la meta fundamental.

De tal manera que en esos orígenes hay que buscar la explicación a la defección de Joaquín Villalobos y de la gran mayoría de la dirección del ERP. Villalobos llegó a la traición abierta que, por supuesto, “fresco como una lechuga”  pragmáticamente justifica  en el contexto de las “libertades” y la “democratización”  creada con los acuerdos.

Ferman Cienfuegos y quienes le siguieron crearon la Resistencia Nacional (RN). Fueron consecuentes con la corta visión del nombre. Muy pronto, estaban desesperados por lanzarse a la insurrección (1980) y muy pronto comenzaron a figurarse salidas no revolucionarias como la del Gobierno de Salvación Nacional (despuesito de enero de 1981).

De la Resistencia se desprendieron quienes formaron el PRTC, que se proclamaron centroamericanistas y de  quienes se decía que eran “trosquistas”. La vida demostró que ni  eran trosquistas ni eran marxistas y tampoco centroamericanistas.

El PCS anunció que se subiría al carro de la lucha armada en 1977, después del fracaso estrepitoso de su tesis electorera. Logró  subirse en 1979. Se dio golpes de pecho, pero dejó intactas sus tesis oportunistas fundamentales.

En 1981, el PCS capitalizó las vacilaciones de las dirigencias de la RN, PRTC y ERP para formular la estrategia de diálogo negociación que llegó a sustituir la estrategia político- militar de guerra revolucionaria.

La “consecuencia“ de las FPL fue quebrada de arriba hacia abajo, con métodos nada partidarios sino gremiales y pequeñoburgueses. La posición de la negociación fue compartida primero por Anamaria, la segunda responsable,  quien muy pronto compartió con el resto de la Comisión Política.  Muy rápido, la “evolución del pensamiento” prendió en el siguiente organismo: el Comando Central. En enero de 1983, Marcial quedó casi solo y, para colmo, con la mala compañía de Marcelo. No obstante, la consecuencia de Marcial se mantuvo firme en ese aislamiento creciente en su propia organización, en el FMLN y con “los hermanos”.

El “obstáculo” de la intransigencia revolucionaria de Marcial fue resuelto violentamente en abril de 1983. Sus seguidores fueron perseguidos y desarticulados; otros hicieron  intentos que no han logrado incidir en la vida política del país. Otros recuerdan a Marcial cada abril y quisieran revivirlo a él y a su organización.

Tan descohesionadas y deteriorada estaban las FPL que, en abril de 1984, Miguel Castellanos, miembro de la Comisión Política y uno de los más acérrimos de Marcial, se entregó  y se convirtió en asesor del estado mayor de la fuerza armada. ¡Con tal descomposición, las FPL muestran que no eran lo que se creía!

De 1981 a 1991 la guerra continuó porque las facciones dominantes de la burguesía oligárquica, la fuerza armada y las administraciones estadounidenses no cejaban; no lograban entender los mensajes cifrados y abiertos de una insurgencia que les ofrecía con insistencia el ramo de olivo; no lograban comprender que la insurgencia les ofrecía  la conservación del sistema a cambio de un plato de lentejas –un paquete de reformas políticas y sociales que dejaban intactas las razones que originaron la guerra en 1970.

Al  fin, las facciones dominantes de la burguesía oligárquica, la fuerza armada y la administración estadounidense de turno  respondieron a  la perseverancia del oportunismo de derecha para sentarse a negociar. Proceso que culmina el 16 de enero de 1992. El FMLN “ganó” para el pueblo un paquete de reformas y la burguesía ganó estratégicamente la conservación del sistema.

Esa fue la solución no revolucionaria al gran problema de la revolución que planteaba la conquista del poder económico,  político y militar para forjar un gobierno democrático y revolucionaria que, nucleado y garantizado por la alianza obrero campesina con hegemonía proletaria, creara las condiciones para el socialismo.

Así, hace ya dos décadas que en El Salvador la participación de la izquierda en las elecciones no sólo es posible sino  que también es posible que su gane sea respetado.  Esa “conquista” política, es una de las incluidas en el paquete de reformas de los Acuerdos de Paz del 16 de enero de 1992.

Después de tres elecciones  presidenciales, el  FMLN ganó las del 18 de marzo de 2009- con Mauricio Funes como su candidato-  La pregunta fundamental fue ¿ganar para qué? Cuando no hay una organización, estrategia ni programa revolucionarios,  ”ganar para el cambio” resultó ser una consigna electorera; y por tanto,  vacía de valores y principios revolucionarios.  Desplazar a ARENA para continuar el programa neoliberal y dar al mismo tiempo parches reformistas es una estafa.

“Pero el FMLN no ha planteado, ni plantea, como algo programático, no estamos planteando para nada sobre la necesidad de terminar con el capitalismo, con la gran empresa, con el gran capital. Lo que creemos es que hay que utilizar la fuerza y potencial del capital, del Estado, para salir adelante con nuestro país”. Medardo González, Coordinador del FMLN *1

Y desde su pantano, a estos dirigentes revisionistas de derecha no les basta con haber aletargado al pueblo con los cantos de sirena del reformismo  desde 1981. Ahora se atreven a burlarse de la inteligencia del pueblo.

“El FMLN ha venido demostrando y seguirá demostrando que el FMLN no es enemigo del empresario, no es enemigo de la gran empresa, y tampoco habla de la necesidad, de la creación de otro modelo, de otro sistema. Estamos simplemente pensando en la necesidad de seguir con nuestro país, de construir nuestro país”. Medardo González, Coordinador del FMLN

Esas no son estrategias ni tácticas para sorprender a los enemigos de clase. Estas son abiertas declaraciones de amor a la burguesía y al sistema que defienden.

El FMLN es una organización oportunista, revisionista de derecha que promueve un programa reformista que es esencialmente contrarrevolucionario porque busca alejar al pueblo de la lucha por sus intereses inmediatos y fundamentales. Quiere el FMLN consolidar el reformismo.

Ante esto, la alternativa correcta es continuar la lucha contra los enemigos de clase por un lado, y contra el revisionismo de derecha y su programa reformista, por el otro. Fortalecer la estrategia entreguista del FMLN so pretexto de que “se fortalece a ARENA” es un chantaje, una inconsecuencia de altos costos.

Además, es una ingenuidad querer o creer que el FMLN se va a componer. Esa nave está atascada en su pantano. Desde allí el FMLN continúa con sus cantos de sirena para seducir a los incautos.

_______

*1 Medardo González, Coordinador del FMLN, convertido en Secretario General despu’es de la Convención de ese partido.

*2 En 1971 Roberto Domínguez, Armando Arteaga y Vladimir Rogel  defeccionaron de las FPL y se incorporaron en el ERP. Allí, muy pronto dieron rienda suelta a todo el militarismo y desesperación pequeño burguesa que en las FPL no había prosperado. Domínguez fue uno de los miembros del Grupo Inicial de las FPL, y era el responsable de su comando integrado con  Arteaga y Rogel.  Rogel fue uno de los asesinos  de Arteaga y Roque.

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