En Canadá I Festival de Poesía de Resistencia Octubre 6, 2009
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TORONTO. — Poetas, escritores y músicos de siete países asistirán aquí al I Festival Internacional de Poesía de Resistencia, dedicado a cinco luchadores antiterroristas cubanos presos en cárceles estadounidenses hace 10 años. Ramón Labañino, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, René González y Fernando González, recibirán el respaldo y el homenaje de personalidades internacionales y de un nutrido grupo de intelectuales y poetas de esta ciudad y la de Ontario.
A la cita, que comenzará el próximo viernes, están invitados el profesor y activista político estadounidense James Cockcroft, el autor noruego Gilles Dossou-Gouin, el turco Athaol Behramoglu; Abid Minto, ex presidente de la Corte Suprema de Paquistán, y los poetas cubanos Nancy Morejón y Pablo Armando Fernández, entre otros.
El programa abarca recitales de poesía y conciertos, proyecciones de películas, puestas de piezas teatrales y un tributo a figuras como el peruano Cesar Vallejo, la chilena Gabriela Mistral, el turco Nazim Hitkmet y el cubano José Martí.
Temas como la poesía en las luchas aborígenes y de liberación, y su impacto en la sociedad, serán abordados en paneles impartidos por destacados exponentes del género, como el chileno Jorge Etcheverry, quien disertará sobre la poesía y el exilio.
También sesionará una mesa redonda con el tema La ley como arma-los Cinco Cubanos, Paquistán, los Estados Unidos y Canadá. La esposa de Labañino, Elizabeth Palmeiro, centrará su intervención en “Campaña para visas, respeto por la ley, y las esperanzas”.
El festival fue fundado para promover “la oposición a la cultura de guerra, la violencia, el racismo y la discriminación”. Su comité organizador lo integran escritores, músicos y representantes de organizaciones, entre ellos Charles Roach, Arnold Itwaru, Carlos Angulo y Asoke Chakravarty. (PL)
Mercedes Sosa, adiós con cantos y una multitud Octubre 5, 2009
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El canto popular está de duelo: en la madrugada de ayer, a los 74 años, murió Mercedes Sosa. Hacía más de dos semanas que estaba internada en el Sanatorio de la Trinidad, en el barrio de Palermo, por una enfermedad hepática que le afectó los riñones y los pulmones. Su muerte se produjo a las 5.15 y sus restos fueron velados desde el mediodía en el Congreso Nacional, ante una multitud que se acercó para despedirla. Hoy, en una ceremonia íntima, será cremada en el cementerio de la Chacarita. La capilla ardiente instalada en el Salón de los Pasos Perdidos se abrió al público a las 12.30. Además de familiares, fueron acercándose artistas y personalidades de la cultura como Víctor Heredia, Alejandro Lerner, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Celeste Carballo, Julia Zenko, el secretario de Cultura, Jorge Coscia, y el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner. Por otra puerta, también sobre Rivadavia, pasaba el público, que formaba cola a lo largo de casi una cuadra por Callao. En silencio, como con una tristeza tranquila, esperaban para verla de cerca y darle un último adiós.
Gente de todas las edades y de distintas partes, brasileños, ecuatorianos, venezolanos, chilenos. Personas con bastones, madres con hijos adolescentes, jóvenes con pinta de rockeros, hombres de traje, incluso alguno vestido de gaucho. Muchos iban con su ramo de flores y otros compraban la ofrenda allí: $ 2 el clavel solo, $ 5 envuelto con nylon.
“Es lo mínimo que podemos hacer –asegura Frederico, un joven brasileño que estudia y trabaja en el país–, no es nada comparado con lo que ella nos dio. Es un luto para Latinoamérica y el mundo, ella cruzó las barreras del lenguaje”. Su amigo Dylan, de Ecuador, concuerda: “Era la voz de Latinoamérica, nos enseñó mucho sobre todos los temas, una persona que te hace adorar tus raíces y tu cultura”.
En la esquina de Rivadavia y Callao un grupo de jóvenes de la Federación Juvenil Comunista empapeló el portón de la vieja confitería El Molino con cartulinas blancas donde la gente dejaba mensajes: “Negra, gracias por tu humanidad”, “Gracias por darnos tu voz y tus ansias de libertad”. “No morirás nunca para la música autóctona, sos eterna en los oídos de todos”.
“Mercedes Sosa es un ejemplo de dignidad, de coherencia, de todo por lo que seguimos luchando –explicó Martín, uno de los ideólogos del improvisado mural–, ella es expresión de la libertad, de no callarse. Por eso se nos ocurrió poner esto para que la gente pueda escribir. Después se lo vamos a entregar a los familiares”.”Me detuve a ver lo que escribieron, siento una mezcla de tristeza y de gozo de ver tanto amor de la gente. Porque todo esto es espontáneo, la gente se moviliza sola”, aseguró Coqui, sobrino de Mercedes Sosa. “Estamos golpeados, pero estamos serenos”, agregó.
A partir de las 17 empezó a llegar más gente: la cola daba la vuelta por Bartolomé Mitre y pegaba otra vuelta por Riobamba. La gente entraba tranquila y salía llorando después de ver a La Negra de cerca. Es que impresionaba su porte de Pachamama, blanca y enorme en medio del recinto. “La vi con mucha paz”, resumió Nelly Croci, una admiradora de 65 años que comparó su pérdida con la de Michael Jackson. A un costado la observaba un cronista de Televisión Nacional de Chile, enviado especialmente a cubrir su velatorio. “Allá la aman –explicó–, ella ayudó a volver al país a muchos chilenos que se habían ido por la dictadura de Augusto Pinochet. Además, le dio voz a Gracias a la vida, de nuestra Violeta Parra”.
Pasadas las 18, la cola sumaba cuatro cuadras y en la capilla, Peteco Carabajal, Piero, Teresa Parodi y el Chango Farías Gómez comenzaron a cantar varias de las canciones que popularizara la cantante como Luna tucumana, Al jardín de la República, La añera, Si llega a ser tucumana, Zamba para no morir y Gracias a la vida de Violeta Parra, una de las canciones más emblemáticas de su repertorio. Mientras se alternaban los aplausos y los silencios profundos, los ojos de varios de los músicos se llenaron de lágrimas, como en una peña triste. También pasaron Gustavo Cerati, el Bahiano y Daniel Grinbank. A las 20.20 llegó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se acercó al féretro, estuvo un segundo a solas, mirando el cuerpo en silencio y enseguida se sumó su esposo Néstor, que besó su propia mano y se la puso en la frente a la artista. Casi dos horas después, Charly García llegó para despedirse de su gran amiga. Afuera, la gente seguía esperando para sumar su adiós.
Sepultan a Benedetti entre el llanto de miles de uruguayos Mayo 19, 2009
Posted by antonio in America Latina, Cultura, Internacionales, Sociedad comprometida.Tags: donde un sinnúmero de personas se acercaron para darle el último adiós., el célebre escritor Mario Benedetti fue sepultado este martes en el Cementerio Central de Montevideo, Entre el llanto de miles de uruguayos que no pudieron esconder su pesar, tras ser velados sus restos en capilla ardiente en el parlamento uruguayo
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Los uruguayos dan el último adiós a quien en vida fuera uno de los escritores más prolíficos del siglo XX, quien sale este martes en brazos de sus amigos y familiares íntimos. Porque ”después de todo, la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida”, como lo escribió el mismo Benedetti.
Entre el llanto de miles de uruguayos que no pudieron esconder su pesar, el célebre escritor Mario Benedetti fue sepultado este martes en el Cementerio Central de Montevideo, tras ser velados sus restos en capilla ardiente en el parlamento uruguayo, donde un sinnúmero de personas se acercaron para darle el último adiós.
El cuerpo del poeta, el más querido del país y una de las figuras más importantes de la literatura hispanoamericana de la segunda mitad del siglo XX, salió en los hombros de sus amigos más cercanos del parlamento de Uruguay.
Entre los que cargaron el féretro se encontraban sus familiares y sus amigos más amigos íntimos, destacándose el ensayista Eduardo Galeano, el cantautor Daniel Vigletti y el escritor y director de cultura de la municipalidad de Montevideo, Mauricio Rosencof.
Tras el cortejo fúnebre, compuesto por una decena de vehículos que marchan lentamente por las calles de la capital uruguaya, desfilan también cientos de personas, entre las que destacan grupos de estudiantes, sindicalistas de la principal central obrera del país, la PIT-CNT, diplomáticos y políticos.
Está previsto que el cuerpo de Benedetti recorra así el kilómetro y medio que separa el Palacio Legislativo del Cementerio Central, donde se le rendirá un último homenaje a cargo de la ministra de Educación María Simón y alguno de sus amigos.
La víspera, centenares de personas se dieron cita en la sede del Parlamento uruguayo para rendir un último homenaje y decir adiós a uno de los escritores más versátiles y prolíficos de Iberoamérica, fallecido el domingo en su residencia de Montevideo, a los 88 años.
Junto a los habitantes de Montevideo también acudieron personalidades de la cultura y la política del Uruguay, entre ellos el presidente Tabaré Vázquez, que fue uno de los primeros en rendir homenaje al escritor y dar el pésame a familiares y amigos.
“Una persona como Mario nunca muere”, fueron las únicas palabras que el mandatario declaró a los medios al salir del Palacio Legislativo.
Además del Presidente, también acudió el vicepresidente Rodolfo Nin y los precandidatos presidenciales de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio, de la que Benedetti fue fundador en 1971, Danilo Astori y José “Pepe” Mujica.
Benedetti fue “un pequeño gran hombre al que vamos a extrañar mucho”, dijo Astori.
El cantautor Daniel Vigletti, amigo personal de Benedetti, con quien compartió escenarios en varias partes del mundo mezclando poesía y música, destacó que “fue un creador fértil y generoso, un querido maestro que desbordó géneros”.
“Mario siempre fue un hombre comprometido, que se jugó por sus ideas, dentro del Uruguay y en el exilio, y defendió los derechos humanos hasta el último día de su vida”, agregó.
Otro de los grandes amigos del escritor, el ensayista Eduardo Galeano, condensó su visión de Benedetti en una escueta línea: “Este poeta estaba lleno de gentes. Y ahora continúa en todos sus muchos queridos querientes”.
Galeano, autor del célebre libro “Las venas abiertas de América Latina”, insistió en no querer “palabrear” el dolor y preferir expresarlo a través del “silencio”.
La muerte de Benedetti despertó pesar en escritores, músicos y políticos de todo el mundo, que destacaron sus virtudes como ser humano y no solo las literarias.
Benedetti, autor de más de ochenta libros de poesía, novela, cuentos, ensayos, así como guiones de cine, fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005), entre otros.
Cuba no ha dejado morir a Martí Mayo 19, 2009
Posted by antonio in America Latina, Cultura.Tags: Apenas comenzaba la Guerra de 1895 y ya el 19 de mayo la revolución perdía a su principal figura y organizador desde la emigración, que reunía en su proceder y su verbo el punto culminante del pensamiento revolucionario cubano del siglo XIX.
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“La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”
José Martí
Yenia Silva Correa
José Martí ha tenido un privilegio que toca a pocos: es tan grande su obra que no lo ha dejado morir. La trascendencia de su pensamiento y la vigencia de su prédica se palpan en la sociedad que construye Cuba para sus ciudadanos, un modelo social que contrasta ante un mundo capitalista que el Héroe Nacional lo definió monstruoso y que hoy es cada día más salvaje.
Apenas comenzaba la Guerra de 1895 y ya el 19 de mayo la revolución perdía a su principal figura y organizador desde la emigración, que reunía en su proceder y su verbo el punto culminante del pensamiento revolucionario cubano del siglo XIX.
Luego de su caída y de tres años de combates contra la decadente metrópoli española, no sobrevino la República de justicia y equidad a la que tantos desvelos y sacrificios dedicó nuestro Héroe Nacional en el exilio. El triunfo de los mambises se desvaneció en las trampas oportunamente colocadas por Estados Unidos.
Recién inaugurada la pseudo república, en un ambiente constitucional sin independencia, se reconoce la necesidad de continuar la misión inacabada de Martí para obtener la soberanía arrebatada. “Si no volvemos a practicar las doctrinas y a observar los métodos del Apóstol, su obra quedará incumplida.” Lo decía Juan Gualberto Gómez a inicios del siglo XX y sus palabras no fueron letra muerta.
Cuando la sucesión de los años desplazó a la generación que conoció al Maestro y luchó junto a él por Cuba, otros se vieron identificados con su pensamiento independentista y revolucionario.
En la segunda década de la pasada centuria, figuras de vanguardia como Rubén Martínez Villena y Julio Antonio Mella, retoman de Martí —en las condiciones sociales y políticas de su tiempo—, concepciones como la necesidad de fundar un partido para dirigir y unir, y de mantener el eterno vínculo con la clase trabajadora, fuerza motriz de la revolución.
Seguían la ruta de Martí, la misma que fundó el Partido Revolucionario Cubano y aglutinó a los emigrados cubanos de Tampa y Cayo Hueso en pos de la causa independentista.
Fue el antiimperialismo el que caracterizó la continuidad del legado martiano. Su visión anticipada de los hechos había advertido sobre las intenciones de Estados Unidos hacia Cuba y América Latina y el tiempo le dio la razón. La nueva potencia americana basó su poder político en el hemisferio en la dominación económica.
Cuando más evidente se hizo el carácter imperialista de la política estadounidense hacia la Mayor de las Antillas, más voces cubanos se alzaron denunciando la ingerencia y humillación que imponía la nación del Norte; mayor vigencia tuvieron los discursos y ensayos que Martí pronunció y escribió desde Estados Unidos anticipando el peligro que representarían para Cuba y América Latina.
Si bien el pensamiento revolucionario, antiimperialista e independentista de nuestro más grande pensador tuvo repercusión en el accionar y el pronunciamiento de importantes figuras de los primeros años del siglo XX, no fue hasta la década del ‘50 que toda una generación se adueña de su ideario, decidida a materializar por la vía de las armas, la única posible, la revolución antes frustrada por inexperiencias y yerros.
Nuevamente, como en los tiempos del Maestro, se preparó en secreto una expedición a Cuba, se unieron todas las fuerzas en torno a un objetivo común y comenzó la lucha por el oriente del país, solo que esta vez se logró la victoria.
Así como en José Martí se sintetiza lo más elevado del pensamiento revolucionario cubano del siglo XIX, conjugando el ideal libertario con una visión humanista y latinoamericanista, así a partir de 1959 nace en Cuba una nueva sociedad, basada en principios fundamentales de su ideario.
Es desde entonces que el legado del Héroe Nacional alcanza su mayor dimensión. La dignidad plena del hombre y el humanismo, unidos al antiimperialismo y el latinoamericanismo, son valores que defiende la Revolución cubana, heredados de la ética martiana.
Por eso Martí no vive y muere en su tiempo. Se renueva en cada circunstancia, en cada nueva batalla, para convertirse en guía y plataforma de una nación que ha sabido ser consecuente con su historia.
Nota de la Casa de las Américas por la muerte de Mario Benedetti Mayo 19, 2009
Posted by antonio in America Latina, Cultura.Tags: Acaba de morir el escritor Mario Benedetti. La noticia es triste para las letras latinoamericanas. Desde mediados de la década del cuarenta, Benedetti ha ido tejiendo una obra vasta y diversa en la que han encontrado lugar no solo esa poesía y narrativa que han cautivado a millones de lectores, el teatro, la crítica y el periodismo., sino también el ensayo
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Acaba de morir el escritor Mario Benedetti. La noticia es triste para las letras latinoamericanas. Desde mediados de la década del cuarenta, Benedetti ha ido tejiendo una obra vasta y diversa en la que han encontrado lugar no solo esa poesía y narrativa que han cautivado a millones de lectores, sino también el ensayo, el teatro, la crítica y el periodismo.
Cautivante, incisivo, polemista, Benedetti tenía la capacidad de atraer a multitudes que se agolpaban para escucharlo adondequiera que llevaba sus versos, y al mismo tiempo de generar encendidas discusiones intelectuales y políticas. Sus decenas de libros integran una de las obras más leídas de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.
Acaba de morir el amigo Mario Benedetti. La noticia es dolorosa para quienes contaron siempre con su voz y su solidaridad. Desde su primera visita a Cuba en 1966, su entrega al proyecto de construcción de una nueva sociedad fue ejemplar.
Sus convicciones lo arrojaron al exilio —buena parte del cual transcurrió en La Habana— y a defender sus ideas, que eran también nuestras, en cuanto foro estuvo presente. Por su apoyo a Cuba fue acosado, sin que cejara un momento su apoyo a una Revolución que consideraba propia.
Acaba de morir el entrañable Mario Benedetti. La noticia nos deja consternados, para usar un término que el propio Mario cincelara en su poema al Che.
Mario no fue solo un gran escritor y un amigo solidario; fue un infatigable trabajador de la Casa —tarea en la que pronto vincularía a la querida Luz— desde aquella primera visita en que participó como jurado del Premio Literario. Luego repetiría la experiencia, integraría el Comité de Colaboración de la revista Casa y fundaría, en 1967, el Centro de Investigaciones Literarias.
En la Casa —que ha publicado varios títulos suyos y más de un disco con su voz, y que acogió sus multitudinarios recitales poéticos— laboró durante años intensos en los que contribuyó a dar el perfil que ella, en esencia, conserva. Por una triste coincidencia, Mario nos deja cuando la Casa acaba de cumplir sus primeros 50 años. Sin embargo aquí quedan, con nosotros, su voz, su recuerdo, sus libros y esa otra obra suya que es la propia Casa.

