ENSAYO SOBRE LA INDAGACION INTELECTUAL, DEL DISCURSO EDUCATIVO
JULIO ERNESTO PALACIOS
POLITOLOGO.
Desde el Reino de Cuscatlán.docx
Esta pretensión de escribir un ensayo, desde la especulación intelectual del maestro que da rienda suelta a su imaginación para descubrir… ¿Cómo es que ha logrado formarse un discurso educativo, coherente a sus principios y valores cognoscitivos? La indagación que se propone parte de una interrogación severa de si mismo…al formularse la difícil y tortuosa tarea de incriminarse con una interrogación. ¿Qué clase de discurso comparto con los estudiantes?. La identificación discursiva de quien se interroga, debe producir una medida valorativa del rol que como maestro y conductor propicia en los educandos.
¿Será la indagación académica el fin último del conocimiento liberador?, y de la educación como un medio de especular necesariamente de los valores esenciales del hacedor del conocimiento. Quién con firmes propósitos y nobles objetivos contribuye a la formación de un hombre histórico nuevo, renovado, liberado de la servidumbre ancestral. Cabe preguntar, ¿Cómo fue que me inicie?, a partir de mis maestros? ¿Porqué algunos de mis mentores aun permaneces como en cartones de fotografías, en mis recuerdos de estudiante. En general hubo una variedad acorde al género humano, y al espíritu que vivía en ellos. Por decir algo, los hubo de todos los géneros literarios; poéticos, sabios, distraídos, pero en especial algunos que daban de si mismo…sin ambages y sin ataduras.
Faltaba mencionar, algunos que ejercían la docencia a manera de la dictadura de la época, el tirano gobernaba el País, y ellos en el aula, más que rencor agradecemos ese hacer de tirano rampante, aprendimos que esa no era la manera de enseñar, ni de aprender. En el tiempo podemos especular que el entorno socio-político tiene incidencia de gran peso en el alma de las gentes, que sin ser buenas, o malas, eran producto de la saturación de estadios emocionales psicosociales; inmersos en los efectos de la dictadura gobernante, en el tiempo se conocen los rostros de esos asemejo de dictadores, se ganaron a pulso el desprecio de muchos, y el afecto noble de pocos cercanos a ellos, quienes los respetaban por ser iguales, en catadura y en imagen.






